jueves, 27 de noviembre de 2008

Enormes Glaciares enterrados en Marte

El orbitador marciano Mars Reconaissance Orbiter (MRO) ha desvelado la presencia de hielo subterraneo en Marte en latitudes mucho más bajas de lo anteriormente identificado.

Tras los análisis los datos del radar de la astronave MRO, los científicos han detectado que los glaciares enterrados se extienden a decenas de kilómetros del borde de los acantilados y escarpes montañosos. Existe una capa de material rocoso cubriendo esos hielos y de esa forma haberse preservado como remanentes fósiles desde la última edad del hielo marciana. Este descubrimiento tiene un gran paralelismo con los enormes glaciares descubiertos en la Antártida por debajo de capas de rocas.

Los datos fueron obtenidos a partir de los ecos del instrumento de radar de la MRO, un análisis detallado revela diferencias en los ecos de terrenos rocosos y hielos.

John W. Holt de la Universidad de Texas en Austin comenta al respecto: "Estos glaciares demuestran que los hielos de los casquetes polares no son la única reserva marciana de hielo de agua en Marte." Holt, autor del informe, añade uno de las estructuras que examinamos es tres veces más extensa que la ciudad de Los Ángeles y de hasta 2.5 km de grosor. Además de su valor científico intrínseco, estos depósitos de hielo podrían suponer una valiosa fuente para el suministro de agua para una exploración tripulada a Marte en el futuro."

En esta representación artística se muestran dos imágenes de la región de cráteres de la región de Hellas en la de la izquierda se muestra tal y como se ve desde arriba. En la segunda se superponen los datos del instrumento de radar SHARAD con los depósitos de hielo

Los científicos han estado intrigados por unas suaves colinas que contenían depósitos en las bases de accidentes orográficos mayores. Estas suaves colinas llamadas en la jerga marciana "aprons" fueron observadas por primera vez por los orbitadores Viking en la década de los 70. Una teoría explica que los aprons son en realidad lujos de material rocoso lubricados por una pequeña cantidad de hielo. Ahora los datos de la MRO han dado una respuesta a este enigma.

Ali Safaeinili a cargo del instrumento de radar de la astronave de la NASA añade: "Estos resultados son la señal que nos lleva a pensar en la presencia de enormes cantidades de hielo en estas latitudes."

Los ecos de radar de la MRO indican que las ondas de radio atraviesan con facilidad las aprons y después son reflejadas por una capa subterránea inferior sin apenas pérdida de intensidad. Esto es precisamente lo que se esperaba si la areas de las aprons están compuestas por hielo grueso por debajo de una capa de material delgada. El radar no detecta ecos en la primera capa de estas estructuras puesto que no contienen cantidades significativas de hielo, si en cambio tierra y rocas. La velocidad aparente de las ondas de radar que atraviesan las aprons es consistente con la composición del hielo de agua.

El instrumento de radar de la MRO fue fabricado por la Agencia Espacial de Italia y con él se buscaba estudiar la estratificación del subsuelo marciano en los polos y en latitudes intermedias.

Roberto Seu jefe del instrumento científico en la Universidad de la Sapienza en Roma declaró: "Desarrollamos este instrumento para que pudiera funcionar en este tipo de terreno. Es ahora prioritario observar otras aprons para determinar si también son de hielo."

Holt y el equipo que elaboró el informe, estudiaron los glaciares enterrados en la cuenca Hellas de Marte en el hemisferio meridional. Se informó además de la aprons con apariencia similar extendiendose desde los acantilados en el hemisferio Norte.

Jeffrey J. Plaut, geofísico, va más allá: "Incluso hay un volumen de hielo de agua mayor en los depósitos de norte. El hecho de encontrar estas estructuras entre los 35 y 60º de latitud en ambos hemisferios, nos lleva a pensar en un mecanismo accionado por el clima que explique por qué están ahí."

Estas capas de tierra y rocas que recubren estos glaciares ha evitado que el hielo se vaporice, que es lo que ocurriría si la exposición del hielo al Sol en estas latitudes fuera directa.

James W. Head de la Brown University, se pregunta: "La pregunta clave aquí es :¿Cómo llegó el hielo a aparecer allí por primera vez?". Brown parece tener una respuesta: "El eje de rotación marciano era mucho mayor en el pasado. Los modelos climáticos nos indican que las capas de hielo cubrirían estas latitudes medias durante estos períodos de inclinación pronunciada. En ese escenario los glaciares enterrados serían remanentes fósiles de una edad de hielo de hace millones de años. En la Tierra estos glaciares subterráneos ubicados en la Antártida suponen los vestigios más antiguos de organismos vivos primitivos y de claves del pasado del clima en nuestro planeta."

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