lunes, 22 de diciembre de 2008

Historia del Observatorio de Monte Palomar 1

Recordemos que contamos en otro artículo en este blog, la historia del Observatorio de Monte Wilson y los importantes descubrimientos que se obtuvieron, con implicaciones muy importantes en cuanto a la cosmología y a la expansión del universo.

Sin embargo, el creciente desarrollo del area metropolitana de Los Ángeles era un serio obstáculo para obtener las máximas prestaciones del Hooker y otros telescopios allí instalados sobre todo en cuanto a la localización de objetos de cielo profundo, la mayoría débiles galaxias, no resultando en cambio afectados los telescopios solares.

George E. Hale

George E. Hale impulsor del observatorio, abandonaría su dirección en 1923 aquejado de fuertes depresiones. A la par que hábil ingeniero, Hale era un físico solar reconocido inventor del espectro-heliógrafo, cuya descripción excede el propósito de este artículo. Descubrió que las manchas solares eran más frías y por tanto menos luminosas que la fotosfera circundante, resultando oscuras por contraste. Igualmente realizó también trabajos sobre el ciclo de manchas solares de 11 años y advirtió relaciones de éstas con potentes campos magnéticos invirtiéndose su polaridad cada 11 años, estableciéndose también un ciclo magnético de unos 22.

Dada la falta de instalaciones astronómicas en el hemisferio sur, Hale intentó obtener fondos para un observatorio allí. Pero fracasó al no poder obtener los recursos necesarios. Hale diseñó un nuevo y muy ambicioso observatorio. Y obtuvo en cambio una donación de 6 millones de dólares de la fundación Rockefeller.



Así que en 1929 volvió a la carga. El futuro observatorio se situaría a unos 1840 metros sobre el nivel del mar en la cumbre del Monte Palomar a 140 km al sur de Monte Wilson, próximo a San Diego, y dependería de la Instituto Tecnológico de California (Caltech).

En sus primeros bosquejos proyectó un telescopio de 300 pulgadas 7.62 cm, una auténtica locura para la época, que fue descartado. La alternativa sin embargo sería colosal, un ambicioso 200 pulgadas, o sea 5.08 metros (el doble que el Hooker del Wilson, y con un area colectora de luz cuádruple). El tamaño seguía pareciendo absurdo para muchos de sus contemporáneos, pero no olvidemos que Hale fue un visionario adelantado a su época. Este gigantismo permitía fotografiar objetos 1.6 magnitudes más débiles, y al desarrollarse nuevas emulsiones químicas más sensibles incluso más débiles aún. El proyecto de Hale era un auténtico desafío tecnológico para la época, ya que nadie había fundido un espejo tan grande y había reservas sobre otros aspectos técnicos comprometiendo la viabilidad del proyecto.

El proyecto del telescopio y el observatorio sobrevivieron a su creador que moriría sin ver su obra acabada en 1938. En su honor el gigantesco telescopio fue llamado Telescopio Hale. El nuevo telescopio además tuvo que superar innumerables obstáculos, como los financieros en la depresión de los años 30 o los avatares de la Segunda Guerra Mundial. El telescopio no vio la luz hasta 1948.

Continuación
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1 comentarios:

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