lunes, 8 de diciembre de 2008

Viaje al interior de Júpiter y 2

Militzer explica que el hidrógeno cambia gradualmente de fluido molecular en las capas externas a un fluido metálico en el interior profundo, éste último proporciona una buena conductividad eléctrica y originan el campo magnético de Júpiter. La homogeneidad del manto es la diferencia principal comparado con otros modelos que presuponen una composición diferente en la capas moleculares y las metálicas, con un núcleo menor.

Militzer añade: "Nuestras simulaciones no muestran ningún indicio de una trasición abrupta, lo que nos lleva a pensar que el manto joviano es homogéneo en su composición. Las incertidumbres en los modelos previos son por qué y dónde cambia bruscamente y qué cómo afecta esto a la composición química. No se ha dado todavía una explicación satisfactoria, y deberá investigarse más. Nuestro modelo es más sencillo porque asumimos que el manto es homogéneo y no trabajamos con la idea previa de una brusco cambio de fase."

Los resultados de la estructura interna de Júpiter son similares a la de Saturno con un Urano o Neptuno en el centro. Neptuno y Urano son conocidos como los gigantes de hielo porque parecen tener un núcleo rocoso rodeado por hidrógeno y helio congelado, pero sin las envolturas de gas gigantes que poseen Júpiter y Saturno. El nuevo Júpiter tiene hielos concentrados en la capa exterior al núcleo, mientras que sólo una pequeña cantidad (alrededor del 1 %), se encuentra mezclado con la envoltura de gas hidrógeno y helio que constituye el 95 % de la masa del planeta.

El nuevo modelo apoya fuertemente la idea de que Júpiter y otros planetas gaseosos se formaron tras una colisión de pequeñas rocas que se acretaron en un núcleo, capturando una enorme atmósfera de hidrógeno y helio mediante la gravedad generada por su núcleo rocoso. Militzer comenta: "De acuerdo al modelo de acreción nuclear, mientras la nebulosa planetaria original se enfriaba los planetesimales colisionaban y se unían en un efecto en cadena que formó los núcleos planetarios. Si estamos en lo cierto esto implica que los planetas tienen nucleos grandes, que es precisamente lo que nuestra simulación predice.

A fin de ajustar la gravedad observada en Júpiter, la simulación de Militzer también predice que las diferentes partes del interior de Júpiter rotan a distintas velocidades. Júpiter puede ser concebido como una serie de cilindros concéntricos girando en torno al eje de rotación, con los cilindros exteriores (las regiones ecuatoriales) rotando más rápido que los cilindros interiores, de un modo análogo en como rota el Sol. La futura exploración de la misión de Juno a Júpiter que deberá lanzarse en 2011 y llegar a su destino en 2016, aportará valiosos datos del campo magnético y la gravedad del planeta y podrá constituir una confirmación del modelo de Militzer y Hubbard.

El equipo también prentende utilizar el nuevo modelo para simular el interior de otros planetas e investigar las implicaciones que esto tiene en el proceso de formación de los planetas fuera de nuestro sistema solar.
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