Con el relevo presidencial a menos de dos semanas muchos esperan que Obama pronto presentará un nuevo plan de exploración espacial. El actual administrador de la NASA Michael Griffin, no se espera que continúe en su puesto, el anuncio de su sustitución puede producirse la próxima semana. Un cambio de rumbo en la estrategia espacial representaría para la agencia otro problema mayor: caminar en la dirección equivocada ahora podría costar trabajos, el desperdicio de muchos millones de dólares, y aumentar el lapso de tiempo durante el cual los Estados Unidos no tendrán forma de lanzar astronautas al espacio.
Esta situación no es nueva, puesto que desde el último lanzamiento a la órbita terrestre de los Apolo, en la misión conjunta Apolo-Soyuz en julio de 1975, los Estados Unidos tuvieron que esperar casi 6 años para que el primer tranbordador volase. La situación entonces fue más grave puesto que se confíaba en el transbordador en los inicios de los 80 como único vehículo de lanzamiento de satélites y la línea de producción de cohetes desechables se vio reducida y la capacidad de lanzar de los Estados Unidos afectada.
Los portavoces del equipo de transición de Obama declinaron hacer comentarios en la reunión, tampoco realizaron comentarios públicos sobre los planes de la nueva administración para la NASA. Sin embargo durante la campaña Obama realizó comentarios sobre política espacial, primero prometiendo un cambio en la agencia y sugiriendo que el gobierno explota el presupuesto de la NASA para otros programas, y prometiendo su apoyo a los empleados del sector espacial, de forma que no se sintiesen amenazados por sus puestos de trabajo.
Para ponderar las opciones, el equipo de transición está manteniendo discretamente una serie de reuniones para establecer el rumbo de la agencia espacial. La última semana los miembros del equipo de transición fueron informados sobre una propuesta para convertir los lanzadores militares Atlas V y Delta IV, actualmente utilizados para enviar satélites, en lanzadores para uso tripulado.
Esta mañana, el equipo de transición, que incluye al asesor de la compañía privada Virgin Galactic George Whitesides y al antiguo administrador asociado de la agencia, Alan Ladwig, se para escuchar el plan Jupiter Direct, que ha sido formado por empleados de la NASA enfocados en la luna, ingenieros retirados y otros entusiastas del espacio. Ha sido un largo y extraño viaje para Ross Tierney, portavoz del grupo, que ayudó a arrancar la propuesta de Jupiter Direct, ganando apoyo de los ingenieros en Chats por Internet en 2004. Tierney afirmó que el equipo de transición les dijo que estaban aquí sólo para escuchar y para dar oportunidad de que todas las partes interesadas expusiesen su postura.
Los miembros de Jupiter Direct esperan que la administración Obama tenga una mente abierta. Los ingenieros que están detrás de la propuesta Jupiter Direct dicen que su plan sería más corto y barato porque usa una nueva configuración de hardware probada en el espacio. Para reemplazar al Ares I planean utilizar un vehículo lanzador de una sola etapa, Júpiter 120. El corazón del sistema es un tanque externo modificado a partir del transbordador y propulsado por dos fiables motores RS-68 actualmente utilizados en el lanzador Delta IV. el empuje inicial está suministrado por dos aceleradores sólidos de cuatro segmentos derivados directamente del transbordador.
Mientras que el Ares 1 estaría limitado a misiones solamente a órbita terrestre baja, el Júpiter 120 de alta potencia podría lanzar la cápsula Orion en órbita o visitar un asteroide cercano a la Tierra. Las misiones de aterrizaje lunar necesitarían una pareja de lanzadores de tamaño medio de dos etapas Júpiter 232: uno transportaría a la cápsula Orión y al módulo de aterrizaje Altair y el otro la última etapa de propulsión para salir de la tierra. El plan Jupiter Direct dejaría los planes de la cápsula Orión y el módulo de aterrizaje Altair sin cambios.
Al reutilizar partes del transbordador los empleados de la NASA y de las empresas contratistas podrán mantener sus empleos. Si el plan es más rápido el trasbordador puede retirarse de una forma segura y el embarazoso lapso sin vuelos tripulados puede ser más corto. Si el plan es más barato, el Congreso podría aprobar un cambio.
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Esta situación no es nueva, puesto que desde el último lanzamiento a la órbita terrestre de los Apolo, en la misión conjunta Apolo-Soyuz en julio de 1975, los Estados Unidos tuvieron que esperar casi 6 años para que el primer tranbordador volase. La situación entonces fue más grave puesto que se confíaba en el transbordador en los inicios de los 80 como único vehículo de lanzamiento de satélites y la línea de producción de cohetes desechables se vio reducida y la capacidad de lanzar de los Estados Unidos afectada.
Los portavoces del equipo de transición de Obama declinaron hacer comentarios en la reunión, tampoco realizaron comentarios públicos sobre los planes de la nueva administración para la NASA. Sin embargo durante la campaña Obama realizó comentarios sobre política espacial, primero prometiendo un cambio en la agencia y sugiriendo que el gobierno explota el presupuesto de la NASA para otros programas, y prometiendo su apoyo a los empleados del sector espacial, de forma que no se sintiesen amenazados por sus puestos de trabajo.
Para ponderar las opciones, el equipo de transición está manteniendo discretamente una serie de reuniones para establecer el rumbo de la agencia espacial. La última semana los miembros del equipo de transición fueron informados sobre una propuesta para convertir los lanzadores militares Atlas V y Delta IV, actualmente utilizados para enviar satélites, en lanzadores para uso tripulado.
Esta mañana, el equipo de transición, que incluye al asesor de la compañía privada Virgin Galactic George Whitesides y al antiguo administrador asociado de la agencia, Alan Ladwig, se para escuchar el plan Jupiter Direct, que ha sido formado por empleados de la NASA enfocados en la luna, ingenieros retirados y otros entusiastas del espacio. Ha sido un largo y extraño viaje para Ross Tierney, portavoz del grupo, que ayudó a arrancar la propuesta de Jupiter Direct, ganando apoyo de los ingenieros en Chats por Internet en 2004. Tierney afirmó que el equipo de transición les dijo que estaban aquí sólo para escuchar y para dar oportunidad de que todas las partes interesadas expusiesen su postura.
Los miembros de Jupiter Direct esperan que la administración Obama tenga una mente abierta. Los ingenieros que están detrás de la propuesta Jupiter Direct dicen que su plan sería más corto y barato porque usa una nueva configuración de hardware probada en el espacio. Para reemplazar al Ares I planean utilizar un vehículo lanzador de una sola etapa, Júpiter 120. El corazón del sistema es un tanque externo modificado a partir del transbordador y propulsado por dos fiables motores RS-68 actualmente utilizados en el lanzador Delta IV. el empuje inicial está suministrado por dos aceleradores sólidos de cuatro segmentos derivados directamente del transbordador.Mientras que el Ares 1 estaría limitado a misiones solamente a órbita terrestre baja, el Júpiter 120 de alta potencia podría lanzar la cápsula Orion en órbita o visitar un asteroide cercano a la Tierra. Las misiones de aterrizaje lunar necesitarían una pareja de lanzadores de tamaño medio de dos etapas Júpiter 232: uno transportaría a la cápsula Orión y al módulo de aterrizaje Altair y el otro la última etapa de propulsión para salir de la tierra. El plan Jupiter Direct dejaría los planes de la cápsula Orión y el módulo de aterrizaje Altair sin cambios.
Al reutilizar partes del transbordador los empleados de la NASA y de las empresas contratistas podrán mantener sus empleos. Si el plan es más rápido el trasbordador puede retirarse de una forma segura y el embarazoso lapso sin vuelos tripulados puede ser más corto. Si el plan es más barato, el Congreso podría aprobar un cambio.
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