El escudo solar contra los dañinos rayos cósmicos que penetran en el sistema solar podría debilitarse a principios de la década de 2020, justamente en el momento en que los astronautas de la NASA estén de vuelta en la luna.
Al igual que el ciclo de manchas solares de 11 años, la actividad solar experimenta con oscilaciones a largo plazo que duran varias décadas. El sol está actualmente en un período de gran actividad de un ciclo de larga duración, nuestro sol ha mantenido esta fuerte actividad durante casi 100 años, pero no se conoce cuando acabará este ciclo.
El Sol es un astro importantísimo que todavía esconde grandes misterios
Para averiguarlo un equipo liderado por José Abreu del Instituto Federal Suizo de Ciencias y Tecnologías Acuáticas analizó 66 de estos ciclos largos durante los últimos 10.000 años, mediante el análisis de los niveles de isótopos raros como Berilio 10 en muestras de hielo de Groenlandia. Éstos isótopos están producidos cuando los rayos cósmicos rompen el núcleo de los átomos de oxígeno y nitrógeno en la atmósfera terrestre. La producción de éstos isótopos alcanzó un máximo cuando el sol está inactivo, puesto que un viento solar de 1000 permite a los rayos cósmicos penetrar en el sistema solar y golpear la tierra.
Basados en los duración de estos períodos de alta actividad, y el hecho de que el período actual ha Danger ahead as the el equipo ha calculado calculado que la duración más probable de estas fases muy activas se situaría entre 95 y 116 años, y sospechan la fase actual acabará en el extremo menor de este rango, es decir 95 años.
Los registros del brillo solar durante el pasado siglo muestran que el sol es ligeramente y menos brillante cuando es menos activo, así que una reducción de su actividad a largo plazo ¿podría ayudar a paliar el calentamiento climático? según Nigel Weiss, de la Universidad de que en breve, no vamos a tener esa suerte. Weiss forma parte del equipo de investigación de Abreu y que que aunque existe una correlación aproximada entre un período de actividad solar muy baja entre 1645 y 1715 llamado Mínimo de Mäunder y durante la mitad del período que abarca desde finales del siglo XVI la mitad del XIX, Weiss cree que estas correlaciones pueden ser meras coincidencias.
Weiss señala también que en el brillo del sol cambiar sólo ligeramente con las variaciones de actividad. Si el sol palidecía ligeramente en las próximas décadas, esto apenas reduciría el calentamiento esperado debido a la acción humana, en 0.1 °C. Pudiera ser apreciable pero sus efectos podrían diluirse en un fenómeno mucho más drástico. "Apenas es nada comparado al calentamiento global producido al arrojar gases de efecto invernadero a la atmósfera."
Los más proclives en ser afectados en un incremento de los rayos cósmicos serían los astronautas. Fuera del campo magnético terrestre protector, y al debilitarse el viento solar se incrementaría la cantidad de rayos cósmicos incrementándose las probabilidades de padecer cáncer y pérdida de fertilidad. El único beneficio que tendría los astronautas sería un descenso en el número de fulguraciónes solares.
David Hathaway, del Centro Espacial Marshall de la NASA, afirma que si bien existen evidencias fuertes de estos períodos de baja actividad, es escéptico sobre los intentos de este equipo para predecir la llegada del próximo. "Es algo parecido a tratar de predecir cuándo terminará la racha de alguien que está ganando. Sabemos que esto sucederá, pero las predicciones fiables son virtualmente imposibles."
Fuente original
Al igual que el ciclo de manchas solares de 11 años, la actividad solar experimenta con oscilaciones a largo plazo que duran varias décadas. El sol está actualmente en un período de gran actividad de un ciclo de larga duración, nuestro sol ha mantenido esta fuerte actividad durante casi 100 años, pero no se conoce cuando acabará este ciclo.
El Sol es un astro importantísimo que todavía esconde grandes misteriosPara averiguarlo un equipo liderado por José Abreu del Instituto Federal Suizo de Ciencias y Tecnologías Acuáticas analizó 66 de estos ciclos largos durante los últimos 10.000 años, mediante el análisis de los niveles de isótopos raros como Berilio 10 en muestras de hielo de Groenlandia. Éstos isótopos están producidos cuando los rayos cósmicos rompen el núcleo de los átomos de oxígeno y nitrógeno en la atmósfera terrestre. La producción de éstos isótopos alcanzó un máximo cuando el sol está inactivo, puesto que un viento solar de 1000 permite a los rayos cósmicos penetrar en el sistema solar y golpear la tierra.
Basados en los duración de estos períodos de alta actividad, y el hecho de que el período actual ha Danger ahead as the el equipo ha calculado calculado que la duración más probable de estas fases muy activas se situaría entre 95 y 116 años, y sospechan la fase actual acabará en el extremo menor de este rango, es decir 95 años.
Los registros del brillo solar durante el pasado siglo muestran que el sol es ligeramente y menos brillante cuando es menos activo, así que una reducción de su actividad a largo plazo ¿podría ayudar a paliar el calentamiento climático? según Nigel Weiss, de la Universidad de que en breve, no vamos a tener esa suerte. Weiss forma parte del equipo de investigación de Abreu y que que aunque existe una correlación aproximada entre un período de actividad solar muy baja entre 1645 y 1715 llamado Mínimo de Mäunder y durante la mitad del período que abarca desde finales del siglo XVI la mitad del XIX, Weiss cree que estas correlaciones pueden ser meras coincidencias.
Weiss señala también que en el brillo del sol cambiar sólo ligeramente con las variaciones de actividad. Si el sol palidecía ligeramente en las próximas décadas, esto apenas reduciría el calentamiento esperado debido a la acción humana, en 0.1 °C. Pudiera ser apreciable pero sus efectos podrían diluirse en un fenómeno mucho más drástico. "Apenas es nada comparado al calentamiento global producido al arrojar gases de efecto invernadero a la atmósfera."
Los más proclives en ser afectados en un incremento de los rayos cósmicos serían los astronautas. Fuera del campo magnético terrestre protector, y al debilitarse el viento solar se incrementaría la cantidad de rayos cósmicos incrementándose las probabilidades de padecer cáncer y pérdida de fertilidad. El único beneficio que tendría los astronautas sería un descenso en el número de fulguraciónes solares.
David Hathaway, del Centro Espacial Marshall de la NASA, afirma que si bien existen evidencias fuertes de estos períodos de baja actividad, es escéptico sobre los intentos de este equipo para predecir la llegada del próximo. "Es algo parecido a tratar de predecir cuándo terminará la racha de alguien que está ganando. Sabemos que esto sucederá, pero las predicciones fiables son virtualmente imposibles."
Fuente original

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada