De vuelta a nuestros traviesos cometas vamos a hablar del famoso Edmond Halley, contemporáneo y amigo de Newton, y que estudio la aparición de los tablas de posición de Júpiter y Saturno.
Halley nació en 1656. Fue tempranamente cautivado por la astronomía. Apenas un niño fue testigo de los cometas de 1664 y 1665. El primero de ellos asociado a la “Gran Peste de Londres” donde calamidad y desastre campaban a sus anchas.
Edmond Halley
El padre de Halley regentaba un lucrativo negocio de fabricación de jabón y sal. No en vano la peste incrementó los hábitos de higiene en Inglaterra y la sal se utilizaba para conservar la carne en los navíos de la armada británica.
Excelente estudiante, ingresó en el Queen´s College de Oxford. A los 18 años cometió la insolencia de escribir a John Flamsteed, Primer Astrónomo Real, informándole de errores en sus tablas de posición de Júpiter y Saturno. Intentando demostrar su valía en esos campos.
Publicó un tratado de mecánica planetaria reescrito varias veces para no chocar con ideas contrarias con las del obispo de Salisbury. Poco después partió hacia la isla de Santa Elena, perdida en el Atlántico sur, con el fin de realizar el primera carta celeste del hemisferio Sur para la civilización occidental. En Santa Elena soportando un tiempo muy nuboso peor que en su propio país catalogó más de 300 estrellas desconocidas en el norte. Así mismo observó un tránsito de Mercurio importante para el cálculo de la distancia al Sol. También informó de la ausencia de una estrella polar en el hemisferio sur.
Halley se interesó por muchos otros campos de la ciencia. Incluso calculó que el contenido de sal en los océanos aportado por los ríos aun ritmo que creía aproximadamente conocido implicaba que la edad de la Tierra era mucho mayor que la bíblica, y podía remontarse a varios cientos de millones de años.
Antes de cumplir 40 años demostró que las curvas descritas por los cometas eran todas secciones cónicas: circulos, elipses, parábolas e hipérbolas. Para mayor información ver la sección de Elementos Orbitales. En 1719 a la muerte de John Flamsteed, le sucedió como Astrónomo Real.
Halley calculó esforzadamente las órbitas de 24 cometas desde el año 1337, en una época sin ordenadores ni calculadoras. Demostró que tanto Kepler como Newton estaban De vuelta a nuestros díscolos cometas vamos a hablar del famoso Edmond Halley, contemporáneo y amigo de Newton, y que estudio la aparición de los tablas de posición de Júpiter y Saturno.
Halley nació en 1656. Fue tempranamente cautivado por la astronomía. Apenas un niño fue testigo de los cometas de 1664 y 1665. El primero de ellos asociado a la “Gran Peste de Londres” donde calamidad y desastre campaban a sus anchas.
El padre de Halley regentaba un lucrativo negocio de fabricación de jabón y sal. No en vano la peste incrementó los hábitos de higiene en Inglaterra y la sal se utilizaba para conservar la carne en los navíos de la armada británica.
Excelente estudiante, ingresó en el Queen´s College de Oxford. A los 18 años cometió la insolencia de escribir a John Flamsteed, Primer Astrónomo Real, informándole de errores en sus tablas de posición de Júpiter y Saturno. Intentando demostrar su valía en esos campos.
Publicó un tratado de mecánica planetaria reescrito varias veces para no chocar con ideas contrarias con las del obispo de Salisbury. Poco después partió hacia la isla de Santa Elena, perdida en el Atlántico sur, con el fin de realizar el primera carta celeste del hemisferio Sur para la civilización occidental. En Santa Elena soportando un tiempo muy nuboso peor que en su propio país catalogó más de 300 estrellas desconocidas en el norte. Así mismo observó un tránsito de Mercurio importante para el cálculo de la distancia al Sol. También informó de la ausencia de una estrella polar en el hemisferio sur.
Halley se interesó por muchos otros campos de la ciencia. Incluso calculó que el contenido de sal en los océanos aportado por los ríos aun ritmo que creía aproximadamente conocido implicaba que la edad de la Tierra era mucho mayor que la bíblica, y podía remontarse a varios cientos de millones de años.
Antes de cumplir 40 años demostró que las curvas descritas por los cometas eran todas secciones cónicas: circulos, elipses, parábolas e hipérbolas. Para mayor información ver la sección de Elementos Orbitales. En 1719 a la muerte de John Flamsteed, le sucedió como Astrónomo Real.
Halley calculó esforzadamente las órbitas de 24 cometas desde el año 1337, en una época sin ordenadores ni calculadoras. Demostró que tanto Kepler como Newton estaban equivocados y que los cometas como cualquier cuerpo del sistema solar describen curvas y no rectas. Y precisamente para refutar a su amigo utilizó sus poderosas leyes de la gravitación, entonces no publicadas.
Es ampliamente conocido por haber podido demostrar de forma póstuma que un cometa podía ser periódico. Para ello relacionó los cometas de 1456, 1531, 1607 y 1682, y sospechó que se trataba del mismo cuerpo. Sin embargo los elementos orbitales resultaban ser bastante aproximados, por encima de cualquier error observacional. Newton lo atribuyó a la acción de otros cometas no descubiertos pero Halley correctamente lo relacionó a las perturbaciones de los planetas Júpiter y Saturno. El cometa sospechoso de volver periódicamente tendría que ser avistado hacia finales de 1758, con un período aproximado de 76 años. Halley vió el cometa que lleva su nombre en el verano de 1682, bastante más discreto del gran cometa de 1680.
Desafortunadamente, Halley murió unos años antes, pero en su memoria el cometa lleva merecidamente su nombre, no por haberlo avistado en primer lugar obviamente, sino que por primera vez demostró que se trataba del mismo objeto y no sólo eso los cometas podían ser perfectamente periódicos, con lo que no eran cuerpos ni tan efímeros ni tan vaporosos como anteriormente se había pensado.
Además el descubrimiento de la órbita del Halley constituyó un poderoso espaldarazo a la Teoría de la Gravitación Universal de Newton y que era un instrumento valiosísimo en el conocimiento del mundo y el universo.
Ir a parte 1
Continuación
Halley nació en 1656. Fue tempranamente cautivado por la astronomía. Apenas un niño fue testigo de los cometas de 1664 y 1665. El primero de ellos asociado a la “Gran Peste de Londres” donde calamidad y desastre campaban a sus anchas.
Edmond HalleyEl padre de Halley regentaba un lucrativo negocio de fabricación de jabón y sal. No en vano la peste incrementó los hábitos de higiene en Inglaterra y la sal se utilizaba para conservar la carne en los navíos de la armada británica.
Excelente estudiante, ingresó en el Queen´s College de Oxford. A los 18 años cometió la insolencia de escribir a John Flamsteed, Primer Astrónomo Real, informándole de errores en sus tablas de posición de Júpiter y Saturno. Intentando demostrar su valía en esos campos.
Publicó un tratado de mecánica planetaria reescrito varias veces para no chocar con ideas contrarias con las del obispo de Salisbury. Poco después partió hacia la isla de Santa Elena, perdida en el Atlántico sur, con el fin de realizar el primera carta celeste del hemisferio Sur para la civilización occidental. En Santa Elena soportando un tiempo muy nuboso peor que en su propio país catalogó más de 300 estrellas desconocidas en el norte. Así mismo observó un tránsito de Mercurio importante para el cálculo de la distancia al Sol. También informó de la ausencia de una estrella polar en el hemisferio sur.
Halley se interesó por muchos otros campos de la ciencia. Incluso calculó que el contenido de sal en los océanos aportado por los ríos aun ritmo que creía aproximadamente conocido implicaba que la edad de la Tierra era mucho mayor que la bíblica, y podía remontarse a varios cientos de millones de años.
Antes de cumplir 40 años demostró que las curvas descritas por los cometas eran todas secciones cónicas: circulos, elipses, parábolas e hipérbolas. Para mayor información ver la sección de Elementos Orbitales. En 1719 a la muerte de John Flamsteed, le sucedió como Astrónomo Real.
Halley calculó esforzadamente las órbitas de 24 cometas desde el año 1337, en una época sin ordenadores ni calculadoras. Demostró que tanto Kepler como Newton estaban De vuelta a nuestros díscolos cometas vamos a hablar del famoso Edmond Halley, contemporáneo y amigo de Newton, y que estudio la aparición de los tablas de posición de Júpiter y Saturno.
Halley nació en 1656. Fue tempranamente cautivado por la astronomía. Apenas un niño fue testigo de los cometas de 1664 y 1665. El primero de ellos asociado a la “Gran Peste de Londres” donde calamidad y desastre campaban a sus anchas.
El padre de Halley regentaba un lucrativo negocio de fabricación de jabón y sal. No en vano la peste incrementó los hábitos de higiene en Inglaterra y la sal se utilizaba para conservar la carne en los navíos de la armada británica.
Excelente estudiante, ingresó en el Queen´s College de Oxford. A los 18 años cometió la insolencia de escribir a John Flamsteed, Primer Astrónomo Real, informándole de errores en sus tablas de posición de Júpiter y Saturno. Intentando demostrar su valía en esos campos.
Publicó un tratado de mecánica planetaria reescrito varias veces para no chocar con ideas contrarias con las del obispo de Salisbury. Poco después partió hacia la isla de Santa Elena, perdida en el Atlántico sur, con el fin de realizar el primera carta celeste del hemisferio Sur para la civilización occidental. En Santa Elena soportando un tiempo muy nuboso peor que en su propio país catalogó más de 300 estrellas desconocidas en el norte. Así mismo observó un tránsito de Mercurio importante para el cálculo de la distancia al Sol. También informó de la ausencia de una estrella polar en el hemisferio sur.
Halley se interesó por muchos otros campos de la ciencia. Incluso calculó que el contenido de sal en los océanos aportado por los ríos aun ritmo que creía aproximadamente conocido implicaba que la edad de la Tierra era mucho mayor que la bíblica, y podía remontarse a varios cientos de millones de años.
Antes de cumplir 40 años demostró que las curvas descritas por los cometas eran todas secciones cónicas: circulos, elipses, parábolas e hipérbolas. Para mayor información ver la sección de Elementos Orbitales. En 1719 a la muerte de John Flamsteed, le sucedió como Astrónomo Real.
Halley calculó esforzadamente las órbitas de 24 cometas desde el año 1337, en una época sin ordenadores ni calculadoras. Demostró que tanto Kepler como Newton estaban equivocados y que los cometas como cualquier cuerpo del sistema solar describen curvas y no rectas. Y precisamente para refutar a su amigo utilizó sus poderosas leyes de la gravitación, entonces no publicadas.
Es ampliamente conocido por haber podido demostrar de forma póstuma que un cometa podía ser periódico. Para ello relacionó los cometas de 1456, 1531, 1607 y 1682, y sospechó que se trataba del mismo cuerpo. Sin embargo los elementos orbitales resultaban ser bastante aproximados, por encima de cualquier error observacional. Newton lo atribuyó a la acción de otros cometas no descubiertos pero Halley correctamente lo relacionó a las perturbaciones de los planetas Júpiter y Saturno. El cometa sospechoso de volver periódicamente tendría que ser avistado hacia finales de 1758, con un período aproximado de 76 años. Halley vió el cometa que lleva su nombre en el verano de 1682, bastante más discreto del gran cometa de 1680.
Desafortunadamente, Halley murió unos años antes, pero en su memoria el cometa lleva merecidamente su nombre, no por haberlo avistado en primer lugar obviamente, sino que por primera vez demostró que se trataba del mismo objeto y no sólo eso los cometas podían ser perfectamente periódicos, con lo que no eran cuerpos ni tan efímeros ni tan vaporosos como anteriormente se había pensado.
Además el descubrimiento de la órbita del Halley constituyó un poderoso espaldarazo a la Teoría de la Gravitación Universal de Newton y que era un instrumento valiosísimo en el conocimiento del mundo y el universo.
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