sábado 31 de enero de 2009

¿Por qué la Luna y el Sol tienen el mismo tamaño en el cielo?

El Sol y la Luna son los actores principales en nuestro glorioso teatro natural. Suponiendo que pases toda tu vida en el mismo lugar de la tierra, en promedio disfrutarías de sólamente uno, y si eres especialmente afortunado o tu vida es larga, quizá dos. Pero realmente merece la pena esperar un eclipse total de sol. En el momento de la totalidad el Sol y la Luna se ajustan de una manera tan perfecta que los rayos de sol solamente pueden atravesar a través de los valles y montañas de la superficie lunar, creando el maravilloso efecto de "anillo de diamantes".

El hermoso "anillo de diamantes del eclipse de 2001 visto en Zambia"

Todo esto es gracias a una tremenda coincidencia. El sol está a 400 veces la distancia de la luna y también tiene 400 veces la anchura de la luna. Por lo tanto los dos tienen el mismo diámetro aparente en el cielo vistos desde la Tierra, situación única en todo el sistema solar esto implica a los siete planetas restantes y sus 166 lunas conocidas. La tierra es el único planeta que alberga vida. ¿se trata de una mera coincidencia?

Para algunos esta tremenda coincidencia es un argumento para apoyar la existencia de Dios, pero para otros se trata de situación debida únicamente al azar.

Los astrónomos afirman en su mayoría, que se trata de mera coincidencia. Pero quizá no sea tanto como los números puros y duros sugieren. Nuestra Luna es diferente. Las múltiples lunas de los grandes planetas exteriores: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno; se cree que se formaron a través de uno de estos dos procesos: o bien por acreción de materia de un disco dentro del campo gravitatorio del planeta, una versión en miniatura de la formación de los planetas del sistema solar; o bien a través de la posterior captura gravitatoria de cuerpos pequeños en encuentros cercanos. La segunda posibilidad se cree que es válida para explicar el origen de los dos pequeños satélites de Marte: Deimos y Phobos, los dos otros únicos satélites naturales en el sistema solar interior.

Fases de un eclipse total de Sol

Pero nuestra luna es sencillamente demasiado grande en relación al tamaño de la Tierra para haberse formado fácilmente a través de estos procesos. Los científicos planetarios creen que sólo puede haber una explicación: en los primeros 100 millones de años del sistema solar, cuando una lluvia de escombros azotaba el sistema solar interior, un objeto del tamaño de Marte colisionó con la Tierra. Este impacto reconfiguró radicalmente nuestro planeta, expulsando una inmensa cantidad de materia que finalmente se condensó para formar nuestra enorme Luna.

Y aquí viene lo mejor. Un satélite de semejante tamaño es una buena noticia para la vida en la Tierra. Mientras la tierra rota, su eje tiene una tendencia natural a oscilar debido a la fuerzas de atracción de otros cuerpos como el Sol. Pero este efecto resulta muy disminuido por la acción de la gravedad lunar que reduce esta oscilación. Si no existiese la Luna el eje de rotación de la tierra oscilaría mucho más, como es el caso de Marte, y esto tendría un enorme impacto en el clima terrestre a lo largo del tiempo. Se cree que estas inestabilidades habrían hecho mucho más difícil el surgimiento de la vida en nuestro planeta.

La situación de la Tierra en la "zona habitable" alrededor del sol, permite que el agua líquida sea abundante y es éste indudablemente el factor más importante para su fecundidad. Pero la presencia de una gran Luna, lo suficientemente grande para provocar eclipses totales, podría haber representado un papel crucial. Si fuera éste el caso, esto tendría consecuencias importantes para la búsqueda de vida en otros planetas.

Desde el impacto que la creó, la Luna se ha estado apartando constantemente de nosotros, actualmente se aleja 3,8 cm por año. En la era de los dinosaurios hace millones de años, no se podían ver eclipses como los que disfrutamos ahora: la Luna estaba demasiado cerca hace 200 millones de años, y aparecía por tanto mucho más grande en el cielo que el Sol. De igual manera los habitantes de la Tierra dentro de 200 millones de años no podrán ver eclipses totales de ninguna forma, puesto que la Luna aparecerá demasiado pequeña en el cielo como para cubrir el disco del sol.

Que podamos disfrutar de estos maravillosos eclipses parece el resultado de dos coincidencias en las escalas de tiempo: una la formación por impacto de la Luna creando una satélite sobredimensionado y la evolución de vida inteligente. Tanto es así que esa gran Luna que hemos en el cielo, puede ser la razón de que usted esté aquí leyendo este artículo.

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