En las largas y oscuras noches de invierno la constelación de Orión, el cazador, domina el cielo. En la espada del cazador, la nebulosa de Orión resplandece a simple vista, albergando un cúmulo de estrellas recién nacidas llamado el Trapecio. Éstas estrellas son jóvenes prepotentes, cada una orilla con el brillo de 100.000 soles. Son estrellas masivas que contienen entre 15 y 30 veces la masa solar.
Pero, ¿de dónde vienen las estrellas del trapecio? La pregunta no es tan sencilla como pudiera parecer. Cuando hablamos de la formación de estrellas masivas la teoría presenta endiablados problemas.
Conocemos los aspectos básicos: una nube de gas cósmico se colapse sobre sí misma, haciéndose cada vez más densa y caliente hasta que su bono nuclear prende ¿pero cómo comienza esta formación de estrellas masivas?
¿Qué determina el número de estrellas quese forman en una nube? Los nuevos datos del Submilimeter Array (SMA), un proyecto conjunto del observatorio Astrofísico Smithsoniano y el Instituto de Astronomía y Astrofísica de la academia Sinica, están ayudando a responder estas cuestiones.
La región del trapecio en la nebulosa de Orión
El SMA permite que los astrónomos examinen las etapas más tempranas de la formación estelar, cuando las estrellas están ocultas en capullos obscuros de polvo que bloquean la luz visible.
En un estudio recientemente aceptado para su publicación en The Astrophysic Journal, un equipo de astrónomos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian (CfA) estudiaron dos capullos cósmicos situados a 15.000 años luz de la constelación de Serpens Cauda.
Una región muestra un calentamiento significativo, lo que indica que las estrellas nuevas masivas ya deben haberse formado. La otra región tiene gran cantidad de material para formar estrellas masivas, pero nuestra pocos signos de formación estelar. Esta es una de las etapas más tempranas identificadas en el nacimiento de las estrellas hasta ahora.
Qizhou Zhang autor líder del informe nos comenta: "El SMA nos permite tener a través del gas y el polvo del capullo interesantes detalles, y de esta manera sondear las etapas iniciales de la formación de estrellas masivas".
Comparando los datos del SMA con las predicciones teóricas, los astrónomos pueden comparar si su comprensión sobre cómo se forman las estrellas más masivas que el sol es correcta.
En la formación estelar, la gravedad atrae el material hacia el interior y se condensa. La gravedad también tiende a fragmentar la nube contraída en trozos cada vez más pequeños, lo que lleva a la formación de un cúmulo estelar. Esta fragmentación puede también inhibir la formación de estrellas masivas.
Como resultado, algunos teóricos proponen que las estrellas masivas deben formarse a partir de colisiones de protoestrellas menores.
Dos fuerzas contrarrestan la gravedad y evitan la fragmentación de la nube: la presión térmica del calor de las protoestrellas, y la turbulencia. Esto puede permitir que las estrellas masivas se formen directamente por acreción. Trabajos previos sugerían que la presión térmica era la influencia más importante, pero el nuevo estudio del SMA hallado que la turbulencia es más importante, al menos en las escalas espaciales estudiadas.
"Lo que es único de estas observaciones del SMA, es que podemos comparar por primera vez algunas de las hipótesis de la formación de estrellas masivas con las observaciones por primera vez." Añadió Zhang
"A diferencia de lo que se asumía en modelos teóricos, hemos hallado que la fragmentación no se producen estas nubes, no por un calentamiento estelar, sino más bien por turbulencia."
El equipo ya ha planeado futuros estudios. "Acabamos de empezar a comprender las condiciones iniciales de las regiones lejanas de formación estelar masiva. Un gran sondeo que se ha comenzado con el SMA, revelará pronto la naturaleza que más objetos similares" añadió Thushara Pillai del CfA, y coautor del informe.
Fuente original
Pero, ¿de dónde vienen las estrellas del trapecio? La pregunta no es tan sencilla como pudiera parecer. Cuando hablamos de la formación de estrellas masivas la teoría presenta endiablados problemas.
Conocemos los aspectos básicos: una nube de gas cósmico se colapse sobre sí misma, haciéndose cada vez más densa y caliente hasta que su bono nuclear prende ¿pero cómo comienza esta formación de estrellas masivas?
¿Qué determina el número de estrellas quese forman en una nube? Los nuevos datos del Submilimeter Array (SMA), un proyecto conjunto del observatorio Astrofísico Smithsoniano y el Instituto de Astronomía y Astrofísica de la academia Sinica, están ayudando a responder estas cuestiones.
La región del trapecio en la nebulosa de OriónEl SMA permite que los astrónomos examinen las etapas más tempranas de la formación estelar, cuando las estrellas están ocultas en capullos obscuros de polvo que bloquean la luz visible.
En un estudio recientemente aceptado para su publicación en The Astrophysic Journal, un equipo de astrónomos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian (CfA) estudiaron dos capullos cósmicos situados a 15.000 años luz de la constelación de Serpens Cauda.
Una región muestra un calentamiento significativo, lo que indica que las estrellas nuevas masivas ya deben haberse formado. La otra región tiene gran cantidad de material para formar estrellas masivas, pero nuestra pocos signos de formación estelar. Esta es una de las etapas más tempranas identificadas en el nacimiento de las estrellas hasta ahora.
Qizhou Zhang autor líder del informe nos comenta: "El SMA nos permite tener a través del gas y el polvo del capullo interesantes detalles, y de esta manera sondear las etapas iniciales de la formación de estrellas masivas".
Comparando los datos del SMA con las predicciones teóricas, los astrónomos pueden comparar si su comprensión sobre cómo se forman las estrellas más masivas que el sol es correcta.
En la formación estelar, la gravedad atrae el material hacia el interior y se condensa. La gravedad también tiende a fragmentar la nube contraída en trozos cada vez más pequeños, lo que lleva a la formación de un cúmulo estelar. Esta fragmentación puede también inhibir la formación de estrellas masivas.
Como resultado, algunos teóricos proponen que las estrellas masivas deben formarse a partir de colisiones de protoestrellas menores.
Dos fuerzas contrarrestan la gravedad y evitan la fragmentación de la nube: la presión térmica del calor de las protoestrellas, y la turbulencia. Esto puede permitir que las estrellas masivas se formen directamente por acreción. Trabajos previos sugerían que la presión térmica era la influencia más importante, pero el nuevo estudio del SMA hallado que la turbulencia es más importante, al menos en las escalas espaciales estudiadas.
"Lo que es único de estas observaciones del SMA, es que podemos comparar por primera vez algunas de las hipótesis de la formación de estrellas masivas con las observaciones por primera vez." Añadió Zhang
"A diferencia de lo que se asumía en modelos teóricos, hemos hallado que la fragmentación no se producen estas nubes, no por un calentamiento estelar, sino más bien por turbulencia."
El equipo ya ha planeado futuros estudios. "Acabamos de empezar a comprender las condiciones iniciales de las regiones lejanas de formación estelar masiva. Un gran sondeo que se ha comenzado con el SMA, revelará pronto la naturaleza que más objetos similares" añadió Thushara Pillai del CfA, y coautor del informe.
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