En 1687, sir Isaac Newton (1642-1727) publicó su Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, en el cual detallaba la ley de la gravedad. Durante siglos la gravedad de Newton explicó todas las observaciones, pero no era perfecta. Unos 230 años después en 1916, Albert Einstein (1879-1955) publicó su Teoría General de la Relatividad. Su teoría resolvía incógnitas que habían perdurado mucho tiempo sobre cómo funciona la gravedad. Pero ahora parece que ni siquiera la relatividad general no las explicarlaría satisfactoriamente. Durante las pasadas décadas hemos observado varios efectos curiosos de la gravedad al punto para resolver estas "anomalías", puede que necesitemos revisar de nuevo la teoría gravitatoria.
A mediados del siglo XIX, Jean Joseph Le Verrier (1811-1877) advirtió discrepancias entre las posiciones teóricas y las posiciones calculadas de planeta Mercurio. Esta "anomalías de Mercurio" implicaba un aspecto sutil de las órbitas planetarias.
En una órbita con dos cuerpos implicados (el Sol y un planeta) las leyes de Newton predecían que un planeta seguiría una órbita elíptica. Sin embargo cuando los astrónomos tomaran en cuenta las atracciones gravitacionales de otros planetas, esto ya no fue cierto. En su lugar, uno puede suponer que los planetas siguen órbitas elípticas pero las eclipses rotan en el espacio debido a los efectos combinados de los otros planetas.
Mercurio muestra está "rotación orbital" lo que es llamado con mayor propiedad la precesión del perihelio (punto de la órbita de mayor cercanía al Sol) de Mercurio. La teoría de Newton dice que la órbita de Mercurio debería precesionar 531 segundos de arco por siglo y consecuentemente su perihelio debería retornar al mismo lugar en el cielo aproximadamente cada 244.000 años. Sin embargo Le Verrier no pudo confirmar esto mediante sus observaciones telescópicas de Mercurio. La órbita de Mercurio rota demasiado rápidamente en 1882, el astrónomo americano Simon Newcomb (1835-1909) y no lo está con los de las de Le Verrier y confirmó que la órbita de Mercurio estaba efectivamente rotando demasiado rápidamente alrededor de 43 segundos de arco por siglo más rápido de lo que en la mecánica de newtoniana predecía (un 8% más).
Albert Einstein
Los científicos no tenían una explicación aceptable para este extraño comportamiento hasta que Einstein publicó su versión final de la teoría de la Relatividad General. Aunque Einstein no estaba muy al tanto de los problemas en el movimiento de Mercurio cuando desarrolló su teoría, su trabajo resolvió la anomalía.
Un siglo después de las teorías de Einstein parece que estamos al filo de otro salto en la física, como el que le sucedió en la física newtoniana cien años antes.
Continuación
A mediados del siglo XIX, Jean Joseph Le Verrier (1811-1877) advirtió discrepancias entre las posiciones teóricas y las posiciones calculadas de planeta Mercurio. Esta "anomalías de Mercurio" implicaba un aspecto sutil de las órbitas planetarias.
En una órbita con dos cuerpos implicados (el Sol y un planeta) las leyes de Newton predecían que un planeta seguiría una órbita elíptica. Sin embargo cuando los astrónomos tomaran en cuenta las atracciones gravitacionales de otros planetas, esto ya no fue cierto. En su lugar, uno puede suponer que los planetas siguen órbitas elípticas pero las eclipses rotan en el espacio debido a los efectos combinados de los otros planetas.
Mercurio muestra está "rotación orbital" lo que es llamado con mayor propiedad la precesión del perihelio (punto de la órbita de mayor cercanía al Sol) de Mercurio. La teoría de Newton dice que la órbita de Mercurio debería precesionar 531 segundos de arco por siglo y consecuentemente su perihelio debería retornar al mismo lugar en el cielo aproximadamente cada 244.000 años. Sin embargo Le Verrier no pudo confirmar esto mediante sus observaciones telescópicas de Mercurio. La órbita de Mercurio rota demasiado rápidamente en 1882, el astrónomo americano Simon Newcomb (1835-1909) y no lo está con los de las de Le Verrier y confirmó que la órbita de Mercurio estaba efectivamente rotando demasiado rápidamente alrededor de 43 segundos de arco por siglo más rápido de lo que en la mecánica de newtoniana predecía (un 8% más).
Albert EinsteinLos científicos no tenían una explicación aceptable para este extraño comportamiento hasta que Einstein publicó su versión final de la teoría de la Relatividad General. Aunque Einstein no estaba muy al tanto de los problemas en el movimiento de Mercurio cuando desarrolló su teoría, su trabajo resolvió la anomalía.
Un siglo después de las teorías de Einstein parece que estamos al filo de otro salto en la física, como el que le sucedió en la física newtoniana cien años antes.
Continuación









1 comentarios:
La cosmofísica, en la era de Einstein, ha permitido el posicionamiento de muchas interpretaciones cosmológicas propias de místicos y aficionados a la ciencia ficción, que la han sumergido en un laberinto de contradicciones y paradojas muy difíciles de resolver, a menos que se afiance toda una nueva corriente científica de pensadores e investigadores sensatos y anti-esnobistas que revolucionen paradigmas y reorienten el estudio del cosmos por el camino del descubrir científico, dejando de lado las modas y las corrientes excentricistas que menosprecian el sentido común y que erróneamente parece que han creído que lo más alejado de la lógica, les resulta ser “lo más sabio”, tal vez por ser lo más inentendible y lo más parecido a sus abstractas e incoherentes especulaciones de las corrientes de moda.
Cuando en el futuro, superemos la era Einsteiniana, comprobaremos y entenderemos varias verdades:
Que los axiomas deben continuar siendo la base del razonamiento. - Que todos los agujeros negros explotan. - Que los agujeros negros no se evaporan. - Que la materia oscura es la materia prima de la materia conocida. - La inexistencia de la energía oscura. - Sabremos que la energía se reproduce ó que es infinita. - Que todo lo infinito tiene que ser eterno. - Conoceremos el centro del Universo visible. - Que el universo es más grande de lo que siempre se ha creído. - Sabremos si crece o decrece el fondo de microondas. - Que el universo es infinito y el tiempo es eterno. - Sabremos que la velocidad de la luz es también variable en el vacio. – Nos olvidaremos de las falsas múltiples dimensiones espaciales. - Entenderemos como el universo gira y se expande. - Conoceremos las causas de la expansión acelerada del Universo. - Comprenderemos los mecanismos del reciclaje cósmico de la energía. - Diferenciaremos el espacio del tiempo. - Separaremos las ciencias de la ficción y de las creencias mitológicas. - No le impondremos dogmas a la ciencia. - No esperaremos ni muertes térmicas ni desgarres. - Entenderemos nuestras responsabilidades como parte del TODO. - Tendremos mucho más por saber. - Tendremos una visión más optimista del Universo.
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http://www.articuloz.com/ciencia-articulos/teoria-optimista-sobre-el-universo-1044310.html
Martín Jaramillo Pérez.
martinjaramilloperez@gmail.com
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