domingo 15 de febrero de 2009

Morfología de los cometas

Los cometas son astros pequeños, con un núcleo que no suelen sobrepasar los 40 km de diámetro. Su órbita por lo general es muy elongada con notables cambios de velocidad en el afelio puede ser de apenas 30 km/h y en las cercanías del Sol algunos pueden alcanzar más de 100 km/s.

Cuando el cometa se halla muy lejos del sol se dice que el cometa no presenta actividad y su imagen es puntual la luz proviene entonces por pura reflexión de los rayos solares y al ser su núcleo tan pequeño brilla muy poco.

Partes de un cometa. El viento solar es un flujo de partículas cargadas y se establece una potente onda de choque, el escudo del cometa es su magnetosfera.

El cometa tiene un campo magnético y por tanto una magnetosfera como la Tierra o Júpiter. El arco u onda de choque se forma por interacción dinámica de 100 000 a 1 000 000 km del núcleo con el flujo de iones que constituye el viento solar. Esta corriente helíaca formada por un 95% de protones y un 5% de núcleos de helio, viaja a aproximadamente 400 km/s pero puede alcanzar hasta los 700 km/s en periodos de gran actividad solar. Se trata de un escudo magnético muy comprimido que detiene el flujo solar y lo hace deslizar en torno a sus líneas de fuerza.

Desde el núcleo se extiende una cola, aunque pronto nos damos cuenta de que son propiamente dos. La primera: la cola iónica formada por gases

Interacción entre el viento solar y el polvo del cometa ionizado que se desprende del núcleo ejercen un efecto de fluorescencia al quedar desprotegidos de la magnetosfera cometaria. La segunda, la cola de polvo se curva ligeramente.

La fuerza gravitatoria del Sol y la presión ejercida por sus fotones ejercen fuerzas de naturaleza opuesta. La presión fotónica predomina para las partículas pequeñas de menores de 0.6 micras predominantes en la corriente de polvo y siguen trayectorias hiperbólicas alejándose del Sol. Las partículas de mayor calibre más masivas son poco afectadas por la presión lumínica y siguen aproximadamente la órbita del cometa formando enjambres de polvo en forma de estela. Algunas de estas estelas de polvo de algunos cometas periódicos son atravesados en ciertos días del año formando las famosas lluvias meteóricas como por ejemplo las Leonidas o las Perseidas que se hallan asociadas a alguno de estos cometas y que pueden llegar a ser espectaculares. Ahí ya hablamos de verdaderas tormentas.

Es preciso observar, que el vector de dirección del cometa es independiente de la dirección de la cola de plasma o iónica de color azulado, sino que depende de la dirección de la radiación solar, como se aprecia en el gráfico anterior.

Todo cometa tiene ciertas partes bien diferenciadas. En primer lugar consta de una cabellera o coma, que rodea el núcleo, formada por gases y polvo. Esta cubierta está causada por la sublimación de gases como el vapor de agua, el monóxido de carbono y otros, para que se forme esta coma es necesario que el cometa se aproxime al sol y alcance una temperatura de sublimación crítica para cada gas.

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