sábado, 14 de febrero de 2009

Kaguya investiga por qué las dos caras de la Luna son tan diferentes

Mucha gente sabe que no podemos ver el lado oculto de la Luna, principalmente porque nuestro satélite natural gira alrededor de su eje en aproximadamente el mismo tiempo que gira alrededor de nuestro planeta. Durante mucho tiempo, los astrónomos se han preguntado cómo sería el otro lado de la Luna, y estas preguntas comenzaron a tener respuestas al comienzo de la era espacial y el lanzamiento de la primera sonda lunar rusa que fotografió el lado oculto de la luna. Fue entonces cuando los investigadores encontraron enormes discrepancias entre aspectos geológicos que observamos entre ambas caras.
Fotografías de ambos lados de la Luna obtenidas por la sonda Clementine. A la izquierda el lado visible y a la derecha el lado oculto

El lado visible está cubierto con suaves llanuras oscuras de lava solidificada que le dan un aspecto "manchado" por zonas más oscuras (los "mares") que podemos observar durante la luna llena. Hasta que se obtuvieron las primeras imágenes del lado oculto, los investigadores creían que la otra cara era similar a la que podíamos ver desde la Tierra, pero pronto las fotografías desmintieron rotundamente esta posibilidad, hasta el punto de mostrar que el lado oculto de la Luna está casi completamente cubierto por cráteres de un material claro y muestra la marca de incontables impactos de meteoritos y asteroides que de otra manera hubieran se hubieran dirigido hacia la tierra Tierra.

La sonda lunar japonesa SELENE (Kaguya) está actualmente enviando numerosos datos en un intento para comprender exactamente lo que ha creado estas diferencias, y como dos lados de un mismo astro son tan diferentes después que 4000 millones de años desde su formación. La teoría principal sobre la formación de la Luna es que es el fruto de la colisión entre un planeta del tamaño de Marte y la Tierra que sucedió antes de que nuestro planeta se solidificase. Una enorme residuo de magma fue eyectado al espacio, donde empezó a órbitar nuestro planeta y a cristalizarse.

Como resultado nuestro satélite fue completamente cubierto por magma durante su formación, lo que hace todavía mayor el misterio de las diferencias entre ambos lados. De acuerdo a los datos enviados por Kaguya, serían factores internos lo que hubieran causado esta evolución diferenciada, aunque este asunto sigue siendo un misterio. Sin embargo, esto acerca a los astrónomos un poco más para identificar lo que ha provocado estas diferencias y tal vez con el tiempo sean capaces de averiguar lo que sucedió.

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