La respuesta es que sí, y esto ya ha sido observado varias veces.
Uno de los casos más sonados últimamente fue la del 1999 LINEAR S4. El S4 un cometa prometedor del que se esperaba que fuera visible a simple vista, pero se hizo cachitos ante la atónita mirada de los astrónomos de medio mundo. El astrónomo del IAC Mark Kidger fue el primero en advertir el evento que fue seguido por el mismísimo Telescopio Espacial Hubble.
Apuesto a que no será el último cometa en tener esta extraña muerte. Se ha intentado asociar las fragmentaciones producidas a fulguraciones producidas en el máximo de la actividad solar, pues la intensidad del viento solar y la radiación se incrementan considerablemente.
Esta imagen tomada por el telescopio Antu (8.2m) del VLT de Chile muestra un episodio de fragmentación muy espectacular.
El cometa Encke el segundo en ser descubierta su periodicidad tiene un período es de sólo 3.3 años y el afelio más cercano (0.33 UA) de entre los de periodo corto, a esa distancia unos 50 millones de kilómetros del Sol y con las fuerzas de marea que a su vez se transforman en tensiones mecánicas y a su vez en calor (recordemos el caso de Io, aunque a menor escala). Sus hielos no pueden durar mucho al dispararse las temperaturas. Se calcula que en cada paso en torno al Sol pierden alrededor de un metro de hielos. Por ello se encuentra muy desmejorado últimamente pues desde su primera detección en 1786 se le conocen más de 65 pasos por el perihelio.
Otro ejemplo de la debilidad de estos astros fue cuando hace unos años el cometa Shoemaker-Levy 9 fue capturado por Júpiter un auténtico ogro para los cometas junto con nuestro Sol. El astro fue atraído a sus cercanías hasta entrar dentro de un límite teórico llamado Límite de Roche que provocó su fragmentación y del que hablaremos en otro momento.
Uno de los casos más sonados últimamente fue la del 1999 LINEAR S4. El S4 un cometa prometedor del que se esperaba que fuera visible a simple vista, pero se hizo cachitos ante la atónita mirada de los astrónomos de medio mundo. El astrónomo del IAC Mark Kidger fue el primero en advertir el evento que fue seguido por el mismísimo Telescopio Espacial Hubble.
Apuesto a que no será el último cometa en tener esta extraña muerte. Se ha intentado asociar las fragmentaciones producidas a fulguraciones producidas en el máximo de la actividad solar, pues la intensidad del viento solar y la radiación se incrementan considerablemente.
Esta imagen tomada por el telescopio Antu (8.2m) del VLT de Chile muestra un episodio de fragmentación muy espectacular.El cometa Encke el segundo en ser descubierta su periodicidad tiene un período es de sólo 3.3 años y el afelio más cercano (0.33 UA) de entre los de periodo corto, a esa distancia unos 50 millones de kilómetros del Sol y con las fuerzas de marea que a su vez se transforman en tensiones mecánicas y a su vez en calor (recordemos el caso de Io, aunque a menor escala). Sus hielos no pueden durar mucho al dispararse las temperaturas. Se calcula que en cada paso en torno al Sol pierden alrededor de un metro de hielos. Por ello se encuentra muy desmejorado últimamente pues desde su primera detección en 1786 se le conocen más de 65 pasos por el perihelio.
Otro ejemplo de la debilidad de estos astros fue cuando hace unos años el cometa Shoemaker-Levy 9 fue capturado por Júpiter un auténtico ogro para los cometas junto con nuestro Sol. El astro fue atraído a sus cercanías hasta entrar dentro de un límite teórico llamado Límite de Roche que provocó su fragmentación y del que hablaremos en otro momento.

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