Científicos planetarios dicen que los que hice es arrojados por el satélite de Saturno Encelado se deben probablemente a un océano de agua líquida. Durante el sobrevuelo del astronave Cassini a través de la pluma del géiser el 9 de octubre del 2008, los instrumentos de a bordo pudieron medir los pesos moleculares de las sustancias químicas en el hielo. Se detectaron trazas de sodio en forma de sal y de bicarbonato de sodio. Éstos compuestos químicos se habrían originado en el núcleo rocoso de Encelado, por lo que para alcanzar el exterior del satélite deberían haber sido expulsados del núcleo a través de agua líquida.
El hallazgo de chorros de hielo iba por arrojados por el satélite de Saturno Encelado continúa intrigando a científicos de todo el mundo
Frank Postberg del Instituto Max Planck de física nuclear en Heidelberg, Alemania, y sus colegas están presentando sus hallazgos ante la reunión de la Unión Europea Geofísica esta semana.
Aunque la sal podría haber sido expulsada por un antiguo océano que posteriormente se habría congelado, este proceso de congelación concentraría la mayor parte de la sal muy lejos de la superficie helada de la luna, afirma Julie Castillo del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Y NASA en Pasadena, California, según cita New Scientist. "Es más sencillo imaginar que las sales estuvieron presentes en un océano líquido por debajo de la superficie," afirma Castillo. "Esto es por lo que esta detección si resulta ser confirmada sería muy importante."
Las observaciones de las plumas desde la tierra en 2007, no detectaron ningún signo de sodio, con lo que arrojaron dudas sobre la existencia de un océano subsuperficial. Sin embargo, esta nueva detección in-situ puede cambiar nuestra perspectiva de los géiseres de Encelado.
Fuente original New Scientist
El hallazgo de chorros de hielo iba por arrojados por el satélite de Saturno Encelado continúa intrigando a científicos de todo el mundoFrank Postberg del Instituto Max Planck de física nuclear en Heidelberg, Alemania, y sus colegas están presentando sus hallazgos ante la reunión de la Unión Europea Geofísica esta semana.
Aunque la sal podría haber sido expulsada por un antiguo océano que posteriormente se habría congelado, este proceso de congelación concentraría la mayor parte de la sal muy lejos de la superficie helada de la luna, afirma Julie Castillo del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Y NASA en Pasadena, California, según cita New Scientist. "Es más sencillo imaginar que las sales estuvieron presentes en un océano líquido por debajo de la superficie," afirma Castillo. "Esto es por lo que esta detección si resulta ser confirmada sería muy importante."
Las observaciones de las plumas desde la tierra en 2007, no detectaron ningún signo de sodio, con lo que arrojaron dudas sobre la existencia de un océano subsuperficial. Sin embargo, esta nueva detección in-situ puede cambiar nuestra perspectiva de los géiseres de Encelado.
Fuente original New Scientist

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