jueves 30 de abril de 2009

El Observatorio de la NASA GALEX celebra su sexto aniversario

El Observatorio de la NASA Galaxy Evolution Explorer (GALEX) celebra su sexto aniversario estudiando galaxias más allá de la nuestra a través de su sensible telescopio ultravioleta, el único detector que opera en el ultravioleta lejano en el espacio. Esta misión estudia la forma, brillo, tamaño y distancia de las galaxias en un radio de 10 mil millones de años-luz, aportando a la comunidad científica una gran riqueza de datos para ayudar a comprender mejor los orígenes del universo. Uno de estos objetos estudiados por GALEX es la galaxia NGC 598, conocida más popularmente como M33.

En estas imágenes que abarcan la galaxia M33 de extremo a extremo, la imagen de la izquierda fue tomada por el GALEX, mientras que la imagen ultravioleta e infrarroja de la derecha es una mezcla de una imagen de esta misión y otra tomada en el infrarrojo por el Telescopio Spitzer de la NASA. M33, es una galaxia vecina muy cercana y miembro de nuestro grupo local situada a unos 2,9 millones de años-luz de distancia en la constelación del Triángulo.

GALEX tiene dos detectores: uno en el ultravioleta lejano, que revela estrellas más jóvenes de 10 millones de años, y otro en el ultravioleta lejano, que detecta estrellas más jóvenes de 100 millones de años. La imagen ultravioleta de la izquierda muestra un mapa de la reciente historia de formación estelar de M33. Las áreas azul y blanca corresponden a zonas donde la formación estelar ha sido muy activa hace unos 100 millones de años.

La imagen ultravioleta resalta las estrellas más jóvenes masivas de M33. Estas estrellas queman muy rápidamente sus reservas de hidrógeno, resultando muy calientes y brillantes y emitiendo la mayor parte de su energía en longitudes de onda ultravioletas. Comparadas con las estrellas de baja masa como nuestro sol, que vive en el orden de miles de millones de años, estas estrellas masivas y mueren muy pronto, en tan sólo unos pocos millones de años. Crédito: NASA/JPL-Caltech

Juntos, los observatorios GALEX y Spitzer pueden estudiar una gran parte de que el espectro celeste. El Spitzer por ejemplo, puede observar el infrarrojo medio a través del polvo que ha absorbido la luz ultravioleta emitida por las jóvenes estrellas. Esto es algo que él GALEX no puede ver. La imagen combinada de la izquierda muestra un increíble detalle mostrando la complicada conexión entre el polvo caliente y las jóvenes estrellas. En algunas regiones de M33, el polvo se reúne donde existe muy poca luz en el ultravioleta lejano, lo que sugiere que las estrellas jóvenes están oscurecidas o que las estrellas que se hallan más lejos están calentando el polvo. En algunas regiones exteriores de la galaxia, está ocurriendo lo puesto: existen multitud de jóvenes estrellas y muy poco polvo.

En la imagen combinada, la luz ultravioleta lejana de las jóvenes estrellas aparece de color azul, la luz que brilla en el ultravioleta cercano en verde, la luz que brilla en el infrarrojo cercano de estrellas antiguas aparece amarilla y naranja, y el polvo rico en moléculas orgánicas en rojo. Las pequeñas regiones de luz azuladas fuera del disco espiral de M33 son probablemente galaxias lejanas de fondo. Esta es una imagen compuesta de cuatro bandas que además de las dos bandas ultravioletas, incluye una banda en el infrarrojo cercano y otra en el infrarrojo lejano.

Desde su lanzamiento mediante un cohete Pegasus el 28 de abril de 2003, GALEX ha obtenido imágenes es de más de medio millón de objetos dispersos por dos terceras partes del cielo. los momentos más brillantes de los seis años de misión incluyen la detección de zonas de formación estelar en regiones inesperadas del universo, así como imágenes de mira, una antigua estrella gigante roja que se mueve rápidamente. Los astrónomos dicen que estudiar la extravagante o la cósmica de Mira nos ayuda a comprender cómo estrellas como nuestro sol mueren y finalmente siembran nuevos sistemas solares.

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