Tomemos nuestro mejor entendimiento de la gravedad, apliquémoslo a la rotación de las galaxias, y rápidamente detectaremos el problema: las galaxias deberían estarse desgarrando. La materia galáctica orbita en torno a un punto central en la galaxia, puesto que la atracción gravitatoria mutua genera fuerzas centrípetas. El problema es que no existe suficiente masa en las galaxias para producir el giro esperado.
En la imagen del Hubble la galaxia NGC 4622. Está extraña galaxia gira en dirección opuesta a lo esperado
Vera Rubin, astrónoma del departamento del magnetismo terrestre de laCarnegie Institution en Washington D.C., advirtió esta anomalía a finales de los 70. La mejor respuesta que aportaron los físicos fue sugerir que existía más materia de la que podíamos ver. El problema era, que nadie podría explicar lo que era esta "materia oscura".
Y 30 años después el enigma permanece. A pesar de que los investigadores han hecho muchas sugerencias sobre qué tipo de partículas podrían constituir la materia oscura, no existe consenso. Todo esto es un asunto muy embarazoso para nuestra comprensión. Las observaciones astronómicas sugieren que la materia oscura debe constituir el 90% de la masa del universo, aunque sorprendentemente somos totalmente ignorantes de la naturaleza de ese 90%.
Quizá no podamos averiguar lo qué es la materia oscura porque no existe realmente. Y ese es el enfoque que Vera Rubin le gustaría que fuese correcto. "Si pudiera elegir, me gustaría conocer que las leyes de Newton deben modificarse con el fin de describir correctamente las interacciones gravitatorias a grandes distancias," dice Rubin. "Eso es más atractivo que un universo lleno de un nuevo tipo de partícula subatómica."
De cómo se resuelva este problema depende que los fundamentos de la física y la química tengan que ser reescritos.
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Continuación
En la imagen del Hubble la galaxia NGC 4622. Está extraña galaxia gira en dirección opuesta a lo esperadoVera Rubin, astrónoma del departamento del magnetismo terrestre de laCarnegie Institution en Washington D.C., advirtió esta anomalía a finales de los 70. La mejor respuesta que aportaron los físicos fue sugerir que existía más materia de la que podíamos ver. El problema era, que nadie podría explicar lo que era esta "materia oscura".
Y 30 años después el enigma permanece. A pesar de que los investigadores han hecho muchas sugerencias sobre qué tipo de partículas podrían constituir la materia oscura, no existe consenso. Todo esto es un asunto muy embarazoso para nuestra comprensión. Las observaciones astronómicas sugieren que la materia oscura debe constituir el 90% de la masa del universo, aunque sorprendentemente somos totalmente ignorantes de la naturaleza de ese 90%.
Quizá no podamos averiguar lo qué es la materia oscura porque no existe realmente. Y ese es el enfoque que Vera Rubin le gustaría que fuese correcto. "Si pudiera elegir, me gustaría conocer que las leyes de Newton deben modificarse con el fin de describir correctamente las interacciones gravitatorias a grandes distancias," dice Rubin. "Eso es más atractivo que un universo lleno de un nuevo tipo de partícula subatómica."
De cómo se resuelva este problema depende que los fundamentos de la física y la química tengan que ser reescritos.
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