jueves, 7 de mayo de 2009

Con los ojos puestos en Phobos 1

Los esfuerzos para alcanzar la luna de Marte Phobos han sido eclipsados durante largo tiempo por las misiones al propio planeta Marte. Ahora científicos de Rusia, Canadá y los Estados Unidos están preparando sus propias misiones a Phobos, la mayor luna de Marte.

Marte realmente tiene dos lunas: Phobos y Deimos. De hecho un nombre más correcto sería satélite, pero puesto que son extremadamente pequeñas, de apenas unos pocos kilómetros de diámetro algunos científicos creen que Phobos y Deimos podrían ser asteroides que de alguna manera hubieran acabado orbitando Marte, en lugar de impactar contra el planeta, o tal vez podrían ser desechos de la época de formación planetaria. Otro punto de vista defiende que las lunas son fragmentos de Marte, levantados de su superficie por el impacto de algún gran asteroide o cometa.

Imagen de Phobos obtenida con la cámara estéreo de alta resolución a bordo de la sonda europea Mars Express. Phobos aparece en la imagen flotando sobre el limbo marciano (parte inferior)

Pero cualquiera que sean sus orígenes, en lo que respecta a misiones espaciales las lunas han sido eclipsadas a menudo por los planetas en torno a los que orbitan. Si una nave se envía en un viaje de seis meses a muchos millones de kilómetros, podría parece ilógico enviar una sonda a un pequeño cuerpo similar a un asteroide en lugar de a un planeta como Marte, sobre todo si ambos se encuentran tan cerca, y es un cuerpo tan interesante y con tantas regiones distintas que explorar. Sin embargo, los científicos rusos han estado tratando de enviar una sonda Phobos, la mayor luna de Marte, durante muchos años.

Las sondas Phobos 1 y Phobos 2 se lanzaron con cinco días de intervalo uno de otra en julio de 1988. Phobos uno perdió las comunicaciones debido a un problema de software en septiembre de ese año, mientras que Phobos 2 tuvo mejor suerte y consiguió llegar a órbita marciana. Pero antes de que la nave pudiera enviar sus dos sondas a su superficie Phobos la misión terminó abruptamente por un fallo en su computadora.

La agencia rusa del espacio propuso enviar una nueva misión a Phobos en 1999. La misión fue llamada Phobos-Grunt (“grunt” en ruso significa suelo), esta misión tiene como objetivo obtener una muestra de suelo en la superficie de la luna y enviarla a la tierra para su análisis. Aunque la idea de una misión de retorno de muestras no tripulada suena complicada, el programa espacial ruso y ha tenido éxito muchas veces en realizar misiones similares más cerca de nuestro planeta.

Entre 1959 y 1976, la Unión Soviética envió una flota de sondas robóticas para investigar la luna. Las sondas Luna 16, Luna 20 y Luna 24 excavaron el suelo marciano y enviaron muestras de vuelta a la Tierra a través de una etapa de ascenso situada en la parte superior del módulo de descenso. Estas muestras de suelo lunar se guardan en el Instituto de Geoquímica y química analítica Vernadsky en Moscú, Rusia.


Las eclipses de la imagen muestran en rojo y actualmente en azulmuestran los lugares probables de aterrizaje de la misión Phobos-Grunt. La agencia rusa del espacio está considerando desplazar el lugar de aterrizaje ligeramente al norte del anterior, a 1 a más segura situada de 7° a 21° S y 214° a 233° W.

El director del Instituto, Erik Galimov, creo que las muestras de Phobos podrían ayudar a responder muchos misterios sobre el origen de esta luna marciana y su composición. Galimov en dice que hemos podido estudiar muchos detalles sobre Phobos observando este satélite mediante telescopios o a través de imágenes obtenidas en rápidos sobrevueprobables lugares de aterrizaje de la misión de orbitadores marcianos como el Mars Express de la ESA. Estos vistazos han mostrado que Phobos está hecha y un material oscuro que no refleja mucha luz. Esto hace sospechar a los científicos que tiene una composición química similar a los asteroides condrito carbonáceos.

Pero otros aspectos de la luna no pueden aprenderse a través de las imágenes. Por ejemplo, Galimov dice que la observación remota no puede decirnos la edad absoluta de Phobos, mientras que una muestra nos permitiría medirla de forma precisa. Una muestra también permitiría a los científicos medir los isótopos químicos, que podrían entonces compararse con las huellas isotópicas de los meteoritos marcianos que han caído en la Tierra para comprobar hasta qué punto es similar Phobos a Marte. Se desarrollaron estudios similares en muestras lunares, que indican que en la Tierra y nuestra luna se formaron del mismo tipo de material.

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1 comentarios:

puertas metalicas dijo...

Gracias por este post, pieza realmente efectiva de la escritura.