sábado, 27 de junio de 2009

Estelas del transbordador señalan a cometa como culpable de la explosión de Tunguska 1

¿Estuvo provocada en la explosión de Tunguska de 1908 por el impacto de un cometa sobre la Tierra? esta es la conclusión de un nuevo estudio basado en el comportamiento del vapor de agua del escape del Transbordador Espacial. Sin embargo, otros científicos están en desacuerdo con esta idea, y afirman que las pruebas apuntan a que el culpable fue un meteorito rocoso.

La explosión fue de varios megatones, y destruyó un amplio espacio del bosques en él este de Siberia. La causa más probable es el impacto de un objeto proveniente del espacio y que explotó en la atmosfera a varios kilómetros de altura. El tipo de objeto es incierto, puesto que no se han encontrado hasta ahora ningún resto sólido.

Sin embargo, existe una pista más nebulosa aparecida en los cielos nocturnos de Europa un día después del suceso de Tunguska. Pudieron verse extrañas nubes luminosas visibles por la noche, probablemente se tratasen de nubes noctilucentes: extrañas nubes de cristales de hielo que aparecen a unos 85 km por encima de la superficie. Están lo suficientemente altas como para reflejar la luz solar incluso después de la puesta del sol (ver imagen inferior).

Las nubes noctilucentes están compuestas de cristales de hielo y brillan al reflejar el sol desde su gran altitud

El hecho de que las nubes se viesen tan sólo un día después de la explosión del 30 de junio sugiere que en fueron causadas de alguna manera por la inyección de vapor de agua debida al impacto en la alta atmósfera, normalmente muy seca.

Sin embargo la objeción a esta teoría es que esto sucedió demasiado pronto (es difícil de explicar cómo el vapor del impacto pudo haber viajado al norte de Europa en tan sólo 22 horas, el tiempo que transcurre desde el impacto a cuando se avistaron las primeras nubes brillantes en Gran Bretaña).

Michael Kelley de la Universidad de Cornell cree ahora que tiene la respuesta: el agua fue transportada por remolinos de alta velocidad en la alta atmósfera. Kelley cree que esto remolinos existen en la parte baja de la termosfera, una región sobre la que se sabe muy poco ya que esta demasiado alta para los aviones y globos.

"Existen muy pocas medidas de viento en esta región, por lo que está muy abierta a las conjeturas", explica Charles Seyler, miembro del equipo de Kelley.

Al observar las estelas de humo de los cohetes, la fuerza aérea de los Estados Unidos realizó algunas medidas que sugieren que los vientos pueden moverse a unos 100 m/s (mucho más rápido de lo que los modelos teóricos sugieren). Esto sería lo suficientemente rápido para transportar el vapor desde Siberia a Londres en un día, pero únicamente si estos vientos soplasen principalmente en una misma dirección y durante miles de kilómetros, y hasta ahora nadie ha medido esto.

Continuación
Menéame