Probablemente los cielos más diáfanos de la Tierra ya han sido encontrados, pero para explotarlos, los astrónomos tendrán que construir un telescopio en uno de los climas más duros del planeta.
Michael Ashley de la Universidad de nueva Gales del Sur en Sydney deseaban encontrar, Australia, y sus colegas estaban deseando encontrar los mejores lugares para la investigación astronómica en las planicies antárticas. Combinando las observaciones de satélites y las realizadas desde tierra con modelos climáticos evaluaron diferentes factores que afectan la visión telescópica, como la cantidad de vapor de agua, las velocidades del viento y la turbulencia atmosférica.
En el mapa los emplazamientos que se están estudiando como futuros observatorios astronómicos en la Antártida
El equipo descubrió que la meseta antártica ofrece las mejores condiciones atmosféricas del mundo, siempre y cuando los telescopios se construyan sobre su superficie helada. El hielo produce que las capas inferiores de aire se encuentre mucho más frías que las que están por encima, por lo que estarían afectadas por mucha menos turbulencia que en otros lugares privilegiados donde están ubicados grandes observatorios, dice Ashley. "Es más seca que Mauna Kea [en Hawaii] de largo, y Mas seca aquel desierto de Atacama [Chile]", dice.
En la imagen el Telescopio Polar Sur (SPT). Esta instalación explora el fondo Cósmico de Microondas
Semejantes condiciones serían muy buenas para estudiar el nacimiento de las estrellas. Normalmente el vapor de agua de la atmósfera bloquea las emisiones de las nubes moleculares donde se forman las estrellas de la Vía Láctea. Pero el aire que está por encima de una zona alta conocida como Dome A es tan seco que un telescopio emplazado allí podría observar estas regiones, algo que es imposible en la Tierra.
Por lo que el equipo de Ashley conoce, Dome A resulta el mejor lugar para la astronomía (ver mapa). China ya a la construido una base de verano allí, con un pequeño observatorio robótico. El siguiente mejor lugar es Dome F el emplazamiento de la base japonesa.
Sin embargo, las condiciones pueden ser mucho mejores a unos 150 km al sureste de Dome A, en Ridge A. "No lo sabremos hasta que realicemos medidas allí", dice Ashley.
La vida en la meseta antártica no es fácil para los telescopios. Un problema es que puede formarse hielo en las lentes y los espejos. Marc Sarazin de las oficinas del Observatorio Europeo Austral en Munich, Alemania, afirma que estas difíciles condiciones exigen el mismo enfoque tecnológico que el utilizado en las misiones espaciales: "necesitarán de instrumentos científicos que respondan a preguntas específicas, de corta vida, de un solo propósito". Los telescopios actuales que atienden a propósitos generales son mejores construirlos para latitudes templadas como Chile, añade.
Ashley cree que la mayor dificultad está en todas partes. "El problema principal no es tanto la ingeniería", dice, "se trata más de convencer a la gente que no es tan terrible como parece."
Fuente original New Scientist
Michael Ashley de la Universidad de nueva Gales del Sur en Sydney deseaban encontrar, Australia, y sus colegas estaban deseando encontrar los mejores lugares para la investigación astronómica en las planicies antárticas. Combinando las observaciones de satélites y las realizadas desde tierra con modelos climáticos evaluaron diferentes factores que afectan la visión telescópica, como la cantidad de vapor de agua, las velocidades del viento y la turbulencia atmosférica.
En el mapa los emplazamientos que se están estudiando como futuros observatorios astronómicos en la AntártidaEl equipo descubrió que la meseta antártica ofrece las mejores condiciones atmosféricas del mundo, siempre y cuando los telescopios se construyan sobre su superficie helada. El hielo produce que las capas inferiores de aire se encuentre mucho más frías que las que están por encima, por lo que estarían afectadas por mucha menos turbulencia que en otros lugares privilegiados donde están ubicados grandes observatorios, dice Ashley. "Es más seca que Mauna Kea [en Hawaii] de largo, y Mas seca aquel desierto de Atacama [Chile]", dice.
En la imagen el Telescopio Polar Sur (SPT). Esta instalación explora el fondo Cósmico de MicroondasSemejantes condiciones serían muy buenas para estudiar el nacimiento de las estrellas. Normalmente el vapor de agua de la atmósfera bloquea las emisiones de las nubes moleculares donde se forman las estrellas de la Vía Láctea. Pero el aire que está por encima de una zona alta conocida como Dome A es tan seco que un telescopio emplazado allí podría observar estas regiones, algo que es imposible en la Tierra.
Por lo que el equipo de Ashley conoce, Dome A resulta el mejor lugar para la astronomía (ver mapa). China ya a la construido una base de verano allí, con un pequeño observatorio robótico. El siguiente mejor lugar es Dome F el emplazamiento de la base japonesa.
Sin embargo, las condiciones pueden ser mucho mejores a unos 150 km al sureste de Dome A, en Ridge A. "No lo sabremos hasta que realicemos medidas allí", dice Ashley.
La vida en la meseta antártica no es fácil para los telescopios. Un problema es que puede formarse hielo en las lentes y los espejos. Marc Sarazin de las oficinas del Observatorio Europeo Austral en Munich, Alemania, afirma que estas difíciles condiciones exigen el mismo enfoque tecnológico que el utilizado en las misiones espaciales: "necesitarán de instrumentos científicos que respondan a preguntas específicas, de corta vida, de un solo propósito". Los telescopios actuales que atienden a propósitos generales son mejores construirlos para latitudes templadas como Chile, añade.
Ashley cree que la mayor dificultad está en todas partes. "El problema principal no es tanto la ingeniería", dice, "se trata más de convencer a la gente que no es tan terrible como parece."
Fuente original New Scientist

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