domingo, 28 de junio de 2009

La Historia del Leviathan 1

Con el advenimiento de la astronomía estelar (un evento que sucedió en el jardín del más grande astrónomo aficionado de todos los tiempos, William Herschel) quedó muy claro que la cualidad más importante de un telescopio era su capacidad para captar luz. Herschel construyó telescopio de hasta 48 pulgadas de apertura (122 cm), pero estos monstruos eran difíciles de manejar, y requerían de la asistencia de varios obreros fornidos. Lógicamente estos ayudantes no eran necesariamente entusiastas interesados en permanecer toda la noche girando las manivelas de un espejo. El telescopio de 48 pulgadas realizó descubrimientos importantes, pero pronto Herschel regresó a su intrumento favorito, un telescopio de 24 pulgadas (61 cm).

El Leviathan de Lord Rosse

Pero la verdadera carrera por la apertura fue lanzada por William Parsons, tercer conde de Rosse. El conde era un hombre muy rico, que poseía grandes tierras en Irlanda. Fue un astrónomo aficionado apasionado, y como muchos de ellos, necesitaba un telescopio mayor. Pero el dinero no era un obstáculo para el conde. Quería construir el telescopio mayor del mundo, quiso que fuera empleado por astrónomos profesionales que tendrían acceso a importantes descubrimientos. Para esta aventura ensayó con un espejo de 1,83 metros (6 pies) de diámetro.

Había dos problemas de ingeniería que debían resolverse. En primer lugar el espejo iba a ser muy pesado. Los métodos modernos de revestir superficies con plata o aluminio no se habían invento, por lo que el metal reflectante era el único material conocido adecuado con todas las propiedades necesarias para elaborar un elemento óptico reflectante. Para producir esta pieza de metal tan grande y pesada, tuvo que construir una fundición con de hornos de turba en su propiedad rural del castillo de Birr cerca de Parsontown. Sus trabajadores consiguieron pulir un espejo de tres toneladas y media al tercer intento. Se hicieron dos espejos, por lo que el que uno se utilizaría en el telescopio mientras el otro era acondicionado. Era necesario pulir uno de los dos espejos metálicos gigantes cada 6 meses debido al efecto oscurecedor de la humedad del clima de Irlanda.

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