lunes, 20 de julio de 2009

Material radiactivo inundó el sistema solar primitivo

Un equipo internacional de astrofísicos que incluye a la Dra Maria Lugaro de la Universidad de Monash ha hallado una nueva explicación para la formación de nuestro sistema solar.

El equipo descubrió que los núcleos radioactivos encontrados en los meteoritos más antiguos datados en miles de millones de años, podrían haber sido producidos por una estrella agonizante cercana de seis veces la masa del Sol.

Lugaro declaró que estos descubrimientos podrían cambiar nuestras ideas actuales sobre el origen del sistema solar.

Una estrella gigante (a la izquierda) de unas seis veces la masa del Sol, agoniza cerca del joven sol (a la derecha). El gas eyectado por las estrellas agonizantes (en color rojo en la imagen) alcanza el disco protoplanetario y enriqueció los núcleos radiactivos sintetizados en la estrella gigante.

Lugaro explicó: "Conocemos la existencia de estos núcleos radiactivos en meteoritos desde en inicio de la década de los 60, pero no sabemos dónde se originaron. La presencia de estos núcleos radiactivos había sido ligada anteriormente a la explosión de una supernova cercana, pero vemos más ajustada la hipótesis de que su origen esté los vientos de una gran estrella agonizante."

Se alcanzó esta conclusión al combinar observaciones estelares telescopicas con modelos teóricos desarrollados en computadoras sobre cómo evolucionan las estrellas y qué reacciones nucleares ocurren en su interior.

"Necesitamos conocer si la presencia de núcleos radioactivos en sistemas planetarios jóvenes es algo común o por el contrario un caso especial en nuestra Galaxia, puesto que su presencia afecta la evolución de las primeras grandes rocas (los cuerpos planetarios que dieron origen a los asteroides y meteoritos) en el sistema solar. Se cree que estas son la fuente de gran parte del agua terrestre, que es esencial para la vida", explicó la Dra. Lugano.

"Un millón de años después de la formación del sistema solar los núcleos radiactivos se desintegraron dentro de las rocas en las que estaban atrapadas, liberando fotones de alta energía, lo que provocó que las rocas se calentasen. Puesto que se cree que gran parte del agua de la Tierra se originó en las primeras rocas, la posibilidad de la vida en la Tierra depende de su historia de calentamiento y esta a su vez de la presencia de núcleos de elementos radiactivos." declaró la Dra. Lugano.

"Lo que necesitamos ahora es investigar la probabilidad de que una estrella agonizante haya estado realmente cercana a la nuestra y que entonces nuestro sistema solar se haya contaminado con núcleos radiactivos. Esto nos informará sobre el lugar en que nació nuestro sistema solar y sobre la probabilidad de que nuestro sistema planetario primitivo se haya contaminado con núcleos radiactivos y finalmente sobre la probabilidad de que el agua esté presente en planetas terrestres de otros sistemas planetarios."

Estos descubrimientos fueron publicados en la revista the journal Meteoritic & Planetary Science

Fuente original Science Daily
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1 comentarios:

sexshop dijo...

No realmente tiene sentido, supongo que si.