martes, 7 de julio de 2009

Nueva imagen de la Nebulosa Omega

Si apuntas hoy el telescopio hacia la constelación de Sagitario, y tu instrumento es potente, podrías ver la deslumbrante región de formación estelar de la Nebulosa de Omega, también conocida como la Nebulosa Omega, a 5500 años-luz de distancia. En su continua actividad de producción de estrellas, la luz que emite le da un aspecto de halo característico de todas las nebulosas. La nebulosa Omega está formada por polvo y gas interestelar, y mide unos 15 años-luz de anchura, esta factoria estelar es un hermoso objetivo y esta imagen del Observatorio Europeo Austral (ESO) es buena prueba de ello.

Esta nueva imagene se obtuvo utilizando los nuevos instrumentos del Telescopio de Nuevas Tecnologías (NTT), en la Silla (Chile), especialmente el instrumento EMMI acoplado al telescopio de 3,58 metros del observatorio. La parte central de la fabrica estelar ha sido captada con un gran detalle, los expertos de La Silla comentan que la imagen va a dar que hablar a los astrónomos durante un largo tiempo. La imagen sigue la tradición del ESO, que ya usó otro instrumento llamado SOFI en 2000, montado en el mismo telescopio para tomar otra imagen de la región central de Omega.

Lo que es muy destacable de esta imagen es que muestra algunas diferencias con la tomada hace 9 años. En este intervalo de tiempo, la región ha generado muchas estrellas nuevas, y su luz en forma de radiaciones rampantes y fuertes vientos estelares, han creado un tapiz de estructuras intrincadas y hermosas, que ahora los investigadores están analizando, en la imagen de este artículo las áreas masivas luminosas son de hecho los resultados de estrellas masivas que terminan su breve existencia explotando e inyectando su materia a la nebulosa. Los expertos dicen que esta nebulosa lleva pocos millones de años de actividad.

La Nebulosa Omega fue descubierta en 1745 por Jean-Philippe Loys de Cheseaux, un astrónomo suizo. Con los años se han desatado debates en cuanto a que tipo de estructura era, puesto que los modernos sistemas de clasificación eran desconocidos en aquel tiempo. Muchos colegas habían creído que este objeto era en realidad un enjambre de estrellas demasiado distantes para ser resueltas con los telescopios de la época. No fue hasta 1866 cuando William Huggins empleo un nuevo instrumento, el espectrógrafo astronómico, para concluir finalmente que el objeto era una nube de gas y polvo.

Fuente Original Softpedia
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