martes, 25 de agosto de 2009

Neptuno 20 años después 1

El mayor viaje de exploración espacial llevado a cabo hasta ahora experimentó su buen episodio final hace ahora 20 años, el 25 de agosto de 1989, la intrépida astronave Voyager 2 sobrevoló a 4950 km de altura sobre las nubes del planeta gigante de Neptuno. 12 años después de haber abandonado la Tierra, haber visitado Júpiter, Saturno y Urano durante su épica expedición, la sonda exploró el último objetivo de su lista su último objetivo: Neptuno y sus lunas antes de dirigirse al vacío del espacio profundo hacia fuera de nuestro sistema solar.

Disco de Neptuno visto por la Voyager 2 desde 16 millones de kilómetros de distancia. La Gran Mancha Oscura aparece en el centro de la imagen

Este viaje fue una verdadera travesía a lo desconocido. Antes de 1989 de tubo era tan sólo un diminuto disco de azul pálido en los telescopios, acompañado de dos puntos de luz, sus lunas Tritón y nereida. Sabíamos por su tamaño y masa, que era un gigante de hielo como Urano, de 50.538 km de diámetro, poco más. Mientras el tamaño del planeta crecía en las imágenes del Voyager 2 (sus subsistemas de imagen estaban compuestos de dos cámaras parecidas a las cámaras de televisión, unos instrumentos primitivos comparados a los sistemas de imagen actuales), podrían discernirse aspectos inesperados en el azul verdoso de su atmósfera, para la excitación de todos los que estaban observando los en la Tierra, a cuatro horas-luz de distancia.

Urano, que había sido sobrevolado por la Voyager dos tres años antes, había resultado ser, un poco soso. No existía apenas actividad del visible en su atmósfera, y la mayor parte del interés se enfocó en sus extrañas lunas. Puesto que Neptuno recibe tan sólo 3% de la luz que recibe Júpiter, y 900 veces menos que la Tierra, se esperaba que la atmósfera de Neptuno fuese también perezosa, pero al ir llegando las primeras imágenes de alta resolución nos dimos cuenta que Neptuno no tenía nada de soso.

Primer plano de la Gran Mancha Oscura. La forma de espiral indica que está rotando en sentido antihorario. Imagen: NASA/JPL.

Incrustada en una gélida atmósfera azul (seguramente el color más hermoso de cualquier planeta del sistema solar) existía una mancha gigante, mayor que la propia Tierra, una tormenta enorme como la Gran Mancha Roja de Júpiter. La "Gran Mancha Oscura" dominaba el hemisferio sur de Neptuno, adornada con nubes de cristales de metano de color blanco de gran altitud cerca del borde de este anticiclón gigante. Mientras tanto, las nubes rayadas blancas se movían a toda velocidad en tan sólo 16 horas, y una mancha más pequeña, bautizada como "D2" estaba siendo azotada por fortísimos vientos, los más intensos de todo el sistema solar. Pero de cuando en cuando los científicos de la misión continuaban echando un vistazo a la Gran Mancha Oscura. ¿De dónde venía toda esa energía? Mientras Voyager 2 se aproximaban en uno en 1989, había visto moverse la mancha arriba y abajo, desde 27° sur 17° sur. Unos pocos años después, él Telescopio Espacial Hubble impidió que no únicamente había terminado de moverse, sino que se había desvanecido totalmente, para ser reemplazada un poco después por otra enorme mancha en el hemisferio norte. Mientras que la agitada atmósfera de Júpiter puede mantener su tormenta gigante activa durante al menos 400 años, Neptuno es comparativamente pacífico y por tanto sus tormentas gigantes son de corta duración. Durante los últimos 20 años, hemos visto Neptuno con una Gran Mancha Oscura de algún tipo al menos la mitad del tiempo, alimentada probablemente por una fuente de calor interno.

Como se había afirmado anteriormente el impresionante color azul de la atmósfera de Neptuno es producto de la absorción de la luz roja del metano atmosférico, de una forma muy similar que hace verse el cielo de la Tierra de color azul.

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1 comentarios:

steinburg dijo...

Wow! Siempre me quedo fascinado al leer cosas sobre estos mundos en los que los humanos nunca podremos casi ni acercarnos.
¡Una tormenta mas grande que la tierra!
Lo que daria por ver una cosa así ni que fuese a miles de Kms de distancia.
Me ha gustado el articulo.
Saludos