jueves, 3 de septiembre de 2009

Canibalismo cósmico en la vecina galaxia de Andrómeda 1

Nuestros dos vecinos galácticos mayores, la galaxia de Andrómeda y la del Triángulo, parecen haber rozado entre sí hace 2500 millones de años, y se avecina una colisión peor. Estos descubrimientos refuerzan la idea de que las galaxias mayores crecen tragándose las pequeñas.

Los remanentes del canibalismo galáctico se encuentran en nuestra propia galaxia en forma de corrientes estelares, una especie de estructuras estelares en forma de spaguetti, que fueron arrancadas de las galaxias enanas cuando en sus órbitas pasan muy cerca de nuestra Vía Láctea.


Nuestra galaxia casi gemela, la galaxia de Andromeda, arranca una corriente de estrellas de su vecina la galaxia del Triangulo, en un encuentro que tuvo lugar hace 2500 millones de años. En el futuro se avecina una colisión peor

Estas observaciones apoyan el "modelo jerárquico" de formación galáctica, en el cual las galaxias grandes se forman apartir de la fusión de pequeñas.

Pero al usar la Vía Láctea como campo de pruebas para probar esta teoría nos topamos con un serio contratiempo: no podemos verlas todas a la vez. "El problema de la Vía Láctea es que estamos dentro de la Vía Láctea", según dice Alan McConnachie del NRC Herzberg Institute for Astrophysics de Victoria, Canada, y autor líder de este trabajo de investigación.

Por lo cual los astrónomos ponen su mirada afuera, hacia nuestra casi gemela galaxia de Andrómeda. Para ello han elaborado el mapa más detallado de las estrellas de esta galaxia mediante el telescopio Canada-France-Hawaii en Hawai. El mapa se extiende hasta 500.000 años-luz del centro de la galaxia de Andrómeda, más de 10 veces la distancia entre nuestro Sol y el centro de la Vía Láctea.

Incluso en los confines de esta galaxia, las estrellas brillantes abundan. Puesto que el gas implicado en la formación estelar está concentrado en el centro de la galaxia, estas estrellas probablemente no nacieron ahí, sino que probablemente son inmigrantes venidas de las galaxias enanas que fueron atraídas por la galaxia de Andrómeda y finalmente formaron parte de ella.

El mapa muestra además estrellas en corrientes brillantes y aglomeraciones que probablemente se formaron a partir de galaxias enanas desgarradas que una vez orbitaron la galaxia de Andrómeda. Algunas de ellas ya se conocían pero otras son nuevas. Estas observaciones apoyan el modelo jerárquico. "En general es una confirmación de muchas ideas sobre cómo se forman las galaxias", explica McConnachie.

"Este es un artículo muy bueno. Será muy valioso para los modelos de formación galáctica", comenta Andrey Kravtsov de la Universidad de Chicago. Puede que sea la mejor imagen en mucho tiempo de la evidencia de la formación jerárquica de galaxias."

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