martes, 8 de septiembre de 2009

Las colisiones de galaxias enanas no suponen una amenaza para nuestra Galaxia

Como galaxia masiva, la Vía Láctea tiene un gran número de galaxias enanas orbitando. Desde que los astrónomos descubrieron eso, han estado tratando de determinar qué destino le espera a nuestra Galaxia, y si son posibles futuras colisiones y bombardeos en el interior del disco de la Vía Láctea. Un nuevo estudio concluido recientemente que esto es improbable que suceda. De acuerdo a simulaciones por computadora, estas galaxias se disolverán en el disco galáctico probablemente y formarán estructuras conocidas por los astrónomos como anillos estelares.

Esta imagen está sacada de una simulación realizada por un superordenandor que muestra la densidad de materia oscura en nuestra Galaxia la Vía Láctea, que se sabe que contiene un delgado y antiguo disco de estrellas

Estas estructuras anulares están formadas principalmente en el extremo de los discos galácticos. En otros lugares del universo los telescopios han resuelto estructuras similares, en forma de llamarada. El equipo que se encuentra detrás de este estudio de la Universidad Ohio State que ha estado detrás del estudio cree que la nueva investigación resuelve dos misterios a la vez. En primer lugar, explica cómo futuras interacciones pueden modificar nuestra Galaxia, y en segundo lugar da una explicación sobre los extremos difusos de los discos. El modelo revela que estas colisiones definitivamente tuvieron lugar en el pasado y también continuarían en el futuro.

Las actuales teorías astronómicas sostienen que las galaxias existen en el universo dentro de grandes halos de materia oscura. Los filamentos de esta materia oscura dirigen las galaxias hasta ciertos puntos focales, como los nudos de una red. En estas encrucijadas cósmicas, se forman las galaxias masivas, mientras que las pequeñas son mantenidas en órbita. La nueva simulación, la más detallada de este escenario hasta la fecha, nos confirma que estas galaxias pequeñas no suponen ningún peligro, en este grupo de galaxias se incluyen la Nube Grande y la Nube Pequeña de Magallanes.

"No podemos asegurar lo que le va a suceder a la Vía Láctea, pero podemos decir que nuestros descubrimientos se aplican a muchas galaxias similares a la nuestra. Nuestras simulaciones mostraron que los impactos de galaxias satélites no destruyen las galaxias espirales, sino que alimentan su evolución produciendo estructuras en forma de llamaradas y creando anillos estelares, espectaculares anillos de estrellas que hemos visto en muchas galaxias en el universo", explica el astrónomo de la Universidad de Ohio State Stelios Kazantzidis.

"Conocemos de las simulaciones cosmológicas de formación galáctica que estas pequeñas galaxias probablemente interactúan con los discos galácticos probablemente de forma muy frecuente a lo largo de la historia cósmica. Puesto que vivimos en una galaxia en forma de disco, es una importante pregunta conocer si estas interacciones podrían destruir el disco. Hemos visto que las galaxias no resultan destruidas, pero los encuentros dejan detrás una riqueza de formas que son consistentes con el modelo cosmológico actual, y consistentes con nuestras observaciones de galaxias en el universo", concluye Kazantzidis.

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