"Ir y volver entre los puntos de Lagrange Tierra-Sol y Tierra-Luna será es cuestión de un pequeño empujón", declaró Lester.
Los futuros astronautas podrían reparar telescopios en un área programada cerca de los puntos de Lagrange Tierra-Luna para después enviarlos a L2 cuando el trabajo estuviese terminado. También podrían ensamblar grandes telecopios o astronaves en esta área para después enviarlos a sus lejanos destinos.
Aunque podría resultar útil enviar a astronautas al espacio profundo ¿sería algo motivo de inspiración? Lester cree que sí.
El próximo observatorio estrella de la NASA, el Telescopio Espacial James Webb será emplazado en L2
Lester comento sobre esto: "Cuando enviamos astronautas a reparar un telescopio, el país entero percibe que hemos hecho mucho más que reparar un telescopio. Tenemos excitación, orgullo y una oportunidad de mostrar nuestras capacidades en el espacio. No dejamos huellas o plantamos banderas cuando reparamos el telescopio Hubble pero el público entra en estado de trance."
Otros ven a los puntos de Lagrange como piedras de toque en el camino hacia lugares como Marte.
Lou Friedman, fundador y director ejecutivo de la Planetary Society, un grupo de que aboga por el envío de astronautas a Marte, lo ve de esta manera: "Se trata de encrucijadas de caminos en el camino hacia el lugar que realmente queremos visitar"
Friedman declaró sobre esto: "El lugar al que todos queremos ir es Marte. Saliendo a nuestra autopista interplanetaria, los puntos de Lagrange resultan ser la primera meta del camino que está más allá de la Luna."
Ir a L2 nos llevaría un mes y las comunicaciones con la Tierra tendrían un retraso de unos 4 segundos al llegar a L2, mientras que en un viaje a Marte nos tomaría al menos 6 meses e implicaría un retraso en las comunicaciones de unos 20 minutos.
La NASA podría destinar una misión a L2 para probar tecnologías que necesitaría para un viaje hacia Marte, como por ejemplo los sistemas de soporte vital, al igual que formas de proteger a los astronautas de la dañina radiación espacial, mientras permanece con un contacto fácil con la Tierra.
Esta misión no resulta tan impresionante como un viaje a Marte directo, explica Friedman, pero añade que los pasos de bebé tienen valor. "El programa Geminis que llevaría después al Apolo no fue a ningún lugar [excepto a la órbita baja terrestre]... sin embargo, todos comprendían que cada paso que se daba era en el camino hacia la Luna", añadió Friedman. "Considero que podríamos hacer lo mismo con los puntos de Lagrange. Cada paso que demos nos capacita para viajar más allá."
Ir a parte 1
Fuente original New Scientist
Los futuros astronautas podrían reparar telescopios en un área programada cerca de los puntos de Lagrange Tierra-Luna para después enviarlos a L2 cuando el trabajo estuviese terminado. También podrían ensamblar grandes telecopios o astronaves en esta área para después enviarlos a sus lejanos destinos.
Aunque podría resultar útil enviar a astronautas al espacio profundo ¿sería algo motivo de inspiración? Lester cree que sí.
El próximo observatorio estrella de la NASA, el Telescopio Espacial James Webb será emplazado en L2Lester comento sobre esto: "Cuando enviamos astronautas a reparar un telescopio, el país entero percibe que hemos hecho mucho más que reparar un telescopio. Tenemos excitación, orgullo y una oportunidad de mostrar nuestras capacidades en el espacio. No dejamos huellas o plantamos banderas cuando reparamos el telescopio Hubble pero el público entra en estado de trance."
Otros ven a los puntos de Lagrange como piedras de toque en el camino hacia lugares como Marte.
Lou Friedman, fundador y director ejecutivo de la Planetary Society, un grupo de que aboga por el envío de astronautas a Marte, lo ve de esta manera: "Se trata de encrucijadas de caminos en el camino hacia el lugar que realmente queremos visitar"
Friedman declaró sobre esto: "El lugar al que todos queremos ir es Marte. Saliendo a nuestra autopista interplanetaria, los puntos de Lagrange resultan ser la primera meta del camino que está más allá de la Luna."
Ir a L2 nos llevaría un mes y las comunicaciones con la Tierra tendrían un retraso de unos 4 segundos al llegar a L2, mientras que en un viaje a Marte nos tomaría al menos 6 meses e implicaría un retraso en las comunicaciones de unos 20 minutos.
La NASA podría destinar una misión a L2 para probar tecnologías que necesitaría para un viaje hacia Marte, como por ejemplo los sistemas de soporte vital, al igual que formas de proteger a los astronautas de la dañina radiación espacial, mientras permanece con un contacto fácil con la Tierra.
Esta misión no resulta tan impresionante como un viaje a Marte directo, explica Friedman, pero añade que los pasos de bebé tienen valor. "El programa Geminis que llevaría después al Apolo no fue a ningún lugar [excepto a la órbita baja terrestre]... sin embargo, todos comprendían que cada paso que se daba era en el camino hacia la Luna", añadió Friedman. "Considero que podríamos hacer lo mismo con los puntos de Lagrange. Cada paso que demos nos capacita para viajar más allá."
Ir a parte 1
Fuente original New Scientist

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