jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Qué golpeó Júpiter? 1

El pasado 19 de julio de 2009. El astrónomo aficionado Anthony Wesley estaba fotografiando Júpiter en su obervatorio de Murrumbateman, Australia, cuando algo captó su atención.

"Tenía mi atención en la Gran Mancha Roja, que se estaba poniendo hermosamente en el horizonte de Júpiter", recuerda Wesley. "Casi no advertí una mancha oscura cerca del polo sur de Júpiter, y cuando lo hice me la quité de la mente."

Es tan sólo otra tormenta oscura en Júpiter.

"Eso es lo que creí primero, pero algo de esta mancha oscura no me cuadraba, algo no estaba bien, y no pude evitar seguir observándola de vez en cuando."

Imagen del 19 de julio del descubrimiento de la mancha oscura tomada por Anthony Wesley de 37 cm de diámetro en Murrumbateman, Australia.

Lentamente la rotación de Júpiter giró la mancha hacia la Tierra Wesley le echo un mejor vista, y la verdad le golpeó como un trueno.

¡Es una marca de impacto. Algo golpeó Júpiter!

"Había visto las cicatrices provocadas por los fragmentos del cometa Shoemaker-Levy 9 golpeando Júpiter en 1994, por lo que sabía que aspecto tenía un impacto", dijo Wesley. "Después me convencí de que era real, apenas podía usar la computadora. Mis manos estaban temblando. Era increíble."

Wesley mandó por e-mail sus fotos a sus amigos y colegas en todo el mundo, y en cuestión de horas telescopios grandes y pequeños de todo el mundo estaban apuntando a Júpiter y fotografiando los restos de la poderosa colisión.

"Creemos que era un cometa o asteroide que medía quizá unos cientos de metros de anchura", asegura Don Yeomans de la Oficina del programa de la NASA Near-Earth Object (NEO) en el JPL. "Si algo de tamaño similar golpease la Tierra, estaríamos hablando quizá de unos 2000 megatones de energía, habría una devastación regional habría ocurrido un tsunami si hubiese caído en el océano."

En un golpe de suerte casi tan grande como el de Wesley los astrónomos del JPL Glenn Orton y Leigh Fletcher tenían programado observar Júpiter el día 20 de julio apenas un día después del impacto, utilizando el Telescopio de la NASA Infra-red Telescope Facility (IRTF) en la cima del Mauna Kea en Hawai. El telescopio de 3 metros reveló una nube reciente de escombros de aproximadamente el tamaño de Marte flotando en las nubes de Júpiter.

Imagen del IRTF de la nube de escombros de Júpiter el 20 de julio de 2009. La nube aparece en color blanco a esta longitud de onda (2,12 micrones) puesto que las partículas de la nube reflejan la radiación infrarroja del Sol, explica el observador Glenn Orton.

"El objeto fuera lo que fuese, explotó en la alta atmósfera de Júpiter", afirma Orton. "Explotó y se hizo cachitos. Lo que vemos ahora son los trozos y partículas de la explosión y probablemente extraños aerosoles formados por la química del choque que se generó en el impacto."

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