viernes 30 de octubre de 2009

El mayor obstáculo para viajar a Marte pueden ser las enfermedades

Mientras los expertos comienzan a explorar en mayor profundidad al los temas relacionados con una posible expedición a Marte, se comienzan a dar cuenta de que en un vuelo real los problemas planteados en construir un vehículo apropiado para ir y regresar son menores comparados con otros.

Aparte de los efectos de las largas estancias en el espacio como la descalcificación ósea, el daño cardíaco o los efectos de la radiación cósmica, uno de los problemas más importantes que debería afrontar la tripulación sería mantener a raya las infecciones.

En la imagen la bacteria patógena E. coli

Uno de los problemas es conocer cómo casi dos años de viaje cósmico afectarían a la tripulación de la nave. Otro, recientemente recordado por los científicos, se refiere a los peligros que suponen los microbios y bacterias que los astronautas podrían llevar involuntariamente al planeta rojo.

Dejando aparte la contaminación cruzada, los microorganismos podrían causar estragos entre la tripulación, actuando de forma doble y combinada. En primer lugar, una infección debilitaría considerablemente en los sistemas inmunitarios de los viajeros espaciales, lo que desearía más propensos a las influencias externas. En segundo lugar, la virulencia y el crecimiento de los microbios resultaría significativamente potenciada, explican los expertos en salud. Incluso infecciones menores deben ser tomadas muy en serio en el espacio, puesto que los astronautas no tienen forma de bajarse para ir a un hospital en caso necesario.

"Cuando pensamos en el viaje espacial, a menudo le viene a la mente las grandes distancias, pero incluso después de averiguar la forma de cubrir estas distancias en un tiempo razonable, todavía necesitaríamos averiguar cómo los astronautas van a superar las enfermedades", explica el investigador francés Jean-Pol Frippiat, de la Universidad de Nancy, en Francia. Frippiat es uno de los coautores de un nuevo informe de sobre el tema, que parece en el último número de la revista Leukocyte Biology. El equipo revela en el artículo que la microgravedad tiene un efecto no deseado sobre los patógenos como Salmonella, E. coli y Staphylococcus. La exposición a este ambiente potencia considerablemente su virulencia.

"Como queda resaltado claramente por los investigadores, es improbable que permanezcamos con saludo cuando abandonemos en la Tierra durante períodos prolongados. Desgraciadamente, puesto que la tecnología espacial está bastante por delante de nuestro conocimiento sobre cómo mantener la salud humana, la supervivencia libre de enfermedades después de alcanzar Marte, o al establecer una colonia en la Luna puede ser problemática", explica el editor en jefe de la revista Leukocyte Biology Luis Montaner. Los expertos Nathan Gueguinou, Cecile Huin-Schohn, Matthieu Bascove, Jean-Luc Bueb, Eric Tschirhart, y Christine Legrand-Frossi han participado también en este nuevo informe, que lleva como título "¿podría estar asociado el debilitamiento del sistema inmune a una exclusión de la expansión de la presencia humana más allá de la órbita terrestre?"

Fuente original
Publicado en Odisea cósmica
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5 comentarios:

Manuel dijo...

Los científicos saben de sobra que estamos limitados, atrapados en el tiempo sin que podamos salir de él. La estrella más próxima a nosotros es Alpha Centauri C. y está a 4,5 años luz, sin que por el momento se le hayan detectado planetas. Todos sabemos que la velocidad de la luz es de 300.000 Km/s., pero la máxima velocidad que el cuerpo humano soporta es de 24.000 Km/h. Esto nos da una idea de que viajar hasta allí es imposible. Aún admitiendo que se inventara algo que fuera a una velocidad próxima a la de la luz, y admitiendo también que el cuerpo humano la pudiera soportar, cuando la nave espacial llegara allí la información de ella nos llegaría a la Tierra en 4,5 años, y nuestra respuesta a ella otros 4,5, total 9 años para una sólo contacto. Personalmente he leído muchas tontadas acerca de esto. Eso de que podría fabricarse una nave en la que se reproducirían los seres humanos y fallecimiento de otros para llevar a cabo una misión espacial de ese tipo no deja de ser una utopía, y una estupidez por parte de quien escribe ese tipo de información. Como mucho podrán enviarse naves no tripuladas y hacer un seguimiento desde la tierra en el que participarían generaciones venideras, y aún así tengo mis dudas, pues ya hace al menos un par de años que se ha detectado que las naves Voyager que una vez explorado el sistema solar con mucho éxito, comenzaron a salir del mismo con el fin de captar información del Cosmos, se están frenando sin que los científicos hayan encontrado un explicación por el momento. Esto puede indicarnos que incluso podría ser imposible salir de la influencia de nuestro sistema planetario. En fin, con respecto a esto habrá que esperar noticias.
Saludos,
M. Pellejero.

Galileo dijo...

Hola Pellejero:

A menudo se subestiman las tremendas dificultades y riesgos de la exploración espacial. El crecimiento de embriones en el espacio es inviable incluyendo a los humanos. Nadie va a estar tan loco de subirse en un nave y morir en el espacio sabiendo que nunca va a llegar a destino. Si llegamos a Marte con humanos ya nos podemos dar con un canto en los dientes.

Gracias por la aportación

Un saludo

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo con vosotros. La historia nos ha demostrado que poner límites al futuro es un error.

Baldo Mero dijo...

El problema de las enfermedades se puede solucionar de la misma forma que lo hacían los viajeros en la época de los barcos de vela: llevando médicos a bordo. Aunque a los astronautas no les hace gracia, en un viaje a Marte ha de haber un experto en medicina. O un sistema dirigido desde Tierra que haga las veces... incluida la posibilidad de una operación.
En cuanto a viajar más y más lejos, la historia demuestra que nunca se puede decir que no se hará. Está en la naturaleza humana.

tienda erotica dijo...

Asi que en realidad no creo que esto tendra efecto.