miércoles, 25 de noviembre de 2009

¿Realmente Júpiter es nuestro guardespaldas?

Vivimos en un planeta violento, estamos amenazados por fulguraciones solares, e impactos de cometas y asteroides. Pero las cosas podrían ser todavía peores si no tuviésemos la protección de nuestro hermano mayor el planeta gigante Júpiter, o al menos eso es lo que creemos...

Aunque muchos astrónomos han asumido que Júpiter probablemente desviaría la incursión de objetos peligrosos, se ha investigado poco para probar esta idea. Para comprobar esta hipótesis, se han descrito una serie casos en varios artículos para conocer mejor los efectos de la atracción gravitatoria de Júpiter en tres diferentes tipos de objetos: los asteroides del cinturón principal (que órbitan entre Marte y Júpiter), los cometas de corto período y los cometas del largo período procedentes de la nube de Oort (con órbitas altamente excéntricas y que pasan la mayor parte del tiempo lejos del sistema solar). En cada uno de los artículos, se simularon los sistemas solares primitivos con un planeta parecido a la Tierra, y gigantes gaseosos de distintas masas para determinar su efecto en la tasa de impactos.

Júpiter nos espanta como moscas los cometas procedentes de la nube de Oort situada en los confines del sistema solar. Sin embargo su influencia resulta perjudicial para la Tierra para astros con diferentes órbitas

De forma sorprendente, para los asteroides del cinturón principal, el estudio determinó que "la idea de que un "Júpiter" proporcionaría una protección mayor a la que se obtendría si no existiese, es del todo incorrecta." Incluso sin la simulación, los astrónomos dijeron que no debería esperarse una protección adicional, puesto que aunque Júpiter pastorea algunos asteroides, realmente es la principal fuerza gravitatoria que perturba sus órbitas y que provoca que estos cuerpos se precipiten hacia el sistema solar interior, dónde podrían colisionar con la Tierra.

Cuando la simulación se repitió para los cometas de corto período, encontraron de nuevo que aunque Júpiter (y los demás planetas gigantes) podrían ser efectivos en eliminar estos objetos peligrosos, cuando hacían esto bastante a menudo los lanzaban hacia nosotros. Por lo que se concluyó de nuevo que como en el caso de los asteroides, la atracción gravitatoria de Júpiter era más peligrosa que beneficiosa.

La última ronda de simulaciones se centró en los objetos procedentes de la nube de Oort. Estos objetos están considerados generalmente como los más amenazadores potencialmente, puesto que normalmente vienen de regiones muy lejanas fuera del sistema solar, de manera que al caer en el pozo gravitatorio cubren una gran distancia y tienen más momento. A partir de la simulación de estos objetos los investigadores determinaron que cuanto más masivo sea el planeta que estuviese situado en la órbita de Júpiter, mejor nos protegería de los cometas procedentes de la nube de Oort. La razón de esto es que estos objetos están inicialmente tan lejos del Sol que apenas están vinculados con el sistema solar. Incluso con algo más de momento extra ganado, si pasan cerca de Júpiter probablemente su gravedad será suficiente para qué sean eyectados del sistema solar, evitando que se sitúen en una órbita cercana que pudiera amenazar la Tierra cada vez que pasasen.

Por lo que la creencia de que Júpiter verdaderamente nos defiende de impactos depende realmente del tipo de objeto. Para los asteroides y cometas de corto período, la atracción gravitatoria de Júpiter los lanza principalmente en nuestra dirección, pero para los más peligrosos, los cometas de largo período, la presencia de Júpiter proporciona un alivio.

Fuente original
Publicado en Odisea cósmica
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