domingo, 22 de noviembre de 2009

Telarañas de oscuridad cósmica 3

Los halos que permanecen con menos masa, y que por tanto engendran galaxias menores, no pueden forjar estas colisiones de larga duración. El gas continúa fluyendo sin impedimentos a la región central, permitiendo el nacimiento de nuevas generaciones de estrellas.

Las simulaciones de varios grupos, incluyendo en dirigido por Dusan Keres, ahora en el Centro Smithsoniano de Astrofísica; Darren Croton, ahora en la Universidad Swinburne en Melbourne; Richard Bower de la Universidad de Durham en Inglaterra; y Andrea Cattaneo de la Universidad de Potsdam en Alemania, han realizado descubrimientos similares.

"La idea es que las grandes galaxias centrales se sacian antes [el universo tiene 7000 millones de años] puesto que están en halos masivos... mientras que las galaxias más pequeñas se sacian después, si llegan a hacerlo alguna vez, cuando sus halos progenitores alcanzan una masa crítica", explica Dekel.

Un misterio que permanece todavía, señala Dekel, es cómo el gas que está en el centro de halos masivos de galaxias puede mantener, hasta 10.000 años en la historia cósmica, la presión exterior que mantiene el nuevo gas confinado en el halo externo. Dekel calcula que la presión podría durar tan sólo la décima parte de ese tiempo. Algunas fuentes deben mantener la formación estelar otra vez activa.

Chorros de la galaxia Centaurus A. En esta galaxia gigante elíptica existe un agujero negro supermasivo que arroja partículas a alta velocidad hacia el espacio

De nuevo metidos en gastrofísica, Dekel y otros investigadores señalan el papel inusual que los agujeros negros tienen en evitar la formación estelar en las galaxias masivas. Los investigadores creen ahora que todas las galaxias masivas albergan un agujero negro central supermasivo, y que estos monstruos gravitacionales extienden su influencia mucho más allá de su cercanía inmediata.

Al contener el equivalente de millones de soles en un volumen no mayor que nuestro sistema solar, no solamente están tragando materia. La energía del gas y las estrellas que caen en trayectorias espirales en el agujero negro genera también chorros de materia que se extienden a un millón de años-luz del centro. De esta manera, un agujero negro puede alejar el gas que forma las estrellas en la galaxia y esto regulará o incluso hará cesar la formación estelar.

Además, los investigadores han encontrado que los agujeros negros en los centros galácticos crecen en sincronía con la masa de las estrellas en el centro de la galaxia: los agujeros siempre parecen tener 2 partes entre mil de la masa de todas estas estrellas. Esta formula significa que las galaxias más masivas albergan los agujeros negros mayores, también son los más probables en tener chorros suficientemente fuertes para interrumpir el proceso de formación estelar.

"Lo que es verdaderamente increíble es lo ajustada que parece ser esta correlación" entre la masa de un agujero negro supermasivo central que rodea una galaxia, dice Tim Heckman de la Universidad Johns Hopkins University en Baltimore, Maryland.

"No creo que en los últimos 10 años hubieramos encontrado un sólo astrónomo entre 1000 que creyese que los agujeros negros tienen alguna parte fundamental en la formación de las galaxias. No conocemos todavía si un agujero negro rige la formación de una galaxia, o viceversa."

Dekel y Birnboim, junto con Jerry Ostriker de la Universidad de Princeton University en Nueva Jersey, han estado recientemente jugando con la idea de que los agujeros negros podrían no ser necesarios para explicar la división galáctica a pesar de todo. De acuerdo a sus cálculos el calor producido por el gas que cae en el centro de los masivos halos de materia oscura podrían ser suficiente para saciar su hambre de gas frío para formación estelar.

Pero no todo el mundo está convencido de que exista mucho misterio sobre los dos tipos de galaxias. Es sencillo, dice Joss Bland-Hawthorn: "las galaxias elípticas se forman en regiones densas del universo dónde existe una gran cantidad de materia oscura. Las galaxias espirales se forman en regiones menos densas."

Bland-Hawthorn sostiene que las galaxias elípticas, que describe como "accidentes ferroviarios" dónde muchas galaxias más pequeñas han chocado, son lo suficientemente viejas como para haber utilizado la mayor parte de su gas, incluso las que ha sondeado con la mitad de la edad del universo. "Se formaron hace bastante tiempo, y la mayor parte del gas lo utilizaron en el momento de formación estelar... el gas restante fue calentado y desplazado por los vientos galácticos a gran escala o barridos mientras las galaxias se movían para formar cúmulos."

"La gente tiende a exagerar la dificultad de formación estas galaxias", añadió, arguyendo que las grandes galaxias elípticas que se formaron por fusiones estaban presentes cuando el universo tenía tan sólo 3000 o 4000 años de vida.

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Publicado en Odisea cósmica
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1 comentarios:

kelyane dijo...

Desde luego el Universo es una de esas cosas que nunca dejará de sorprenderme.
saludos