El equipo utilizará el instrumento Mars Advanced Radar for Subsurface and Ionospheric Sounding (MARSIS) para sondear la estructura de Phobos. Durante los sobrevuelos anteriores, el equipo de MARSIS aprendió a hacer rebotar sus ondas de radar en la luna. Ahora planean usar ondas que puedan penetrar para conocer su interior. " Esperamos ver estructuras subsuperficiales en Marzo pero hay muchos factores que intervienen", señala Andrea Cicchetti del Instituto Italiano de física del Espacio Interplanetario en Rome y que además forma parte del equipo de MARSIS.
En la imagen la sonda Phobos-Grunt. Esta sonda rusa traerá muestras del satelite para su análisis en la Tierra
Al equipo equipo le gustaría especialmente conocer la composición de la luna, cuyo espectro sugiere que es un asteroide capturado. Rosenblatt cree que existe sin embargo una dificultad. "El espectro superficial podría ser resultado de miles de millones de años de erosión cósmica" comenta Rosenblatt. Sin una atmósfera que lo proteja podría haber sido alterado superficialmente por las partículas cargadas procedentes del Sol y que han estado impactando durante miles de millones de años, disfrazando su verdadera identidad y engañanado a los espectrómetros. ¿La solución? Aterrizar en Phobos y traer las muestras a la Tierra para estudiarlas.
Estos son exactamente los planes de Rusia que comenzarán en 2011 con el lanzamiento de la misión Phobos-Grunt (Grunt significa suelo en ruso). "No podemos conocer el origen de Phobos sin conocer la composición de la luna, y Phobos-Grunt nos va a sacar de dudas", añadió Rosenblatt.
Phobos-Grunt puede incluso conseguir importantes y cruciales datos sobre el propio Marte. Durante los últimos 4000 millones de años, los impactos de meteoritos en Marte han arrojado material en órbita. Phobos debe de haberse sumergido en estas corrientes de desechos, algunas de las cuales con rocas de cierto tamaño, como lo demuestra el mayor cráter de la luna: Stickney de 9 km de diámetro.
La mayoría de los impactos han sido mucho menores, la explicación más probable de los curiosos surcos que cruzan su superficie. Los recientes mapas elaborados por Mars Express han mostrado que estos surcos se forman desde el apex de avance del Phobos, el punto que mira siempre en la dirección del movimiento de la luna y de esta forma es un blanco natural más expuesto al el impacto de rocas.
El asunto más interesante es que la naturaleza ha esta recogiendo muestras de Marte por espacio de miles de millones de años y las ha almacenado en Phobos (uno de los lugares del sistema solar más fáciles de alcanzar). Todo lo que tenemos que hacer es llegar hasta ahí. "Phobos es una especie de Biblioteca de Alejandría marciana", dice Lee. "Las muestras del Marte primitivo pueden estar mucho mejor preservadas en Phobos que en el propio Marte", señala Lee. "Podrían contener incluso la huella química de la vida marciana", aunque Lee pone un gran énfasis en la palabra "podrían" en esta afirmación.
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Continuación
Publicado en Odisea cósmica
En la imagen la sonda Phobos-Grunt. Esta sonda rusa traerá muestras del satelite para su análisis en la TierraAl equipo equipo le gustaría especialmente conocer la composición de la luna, cuyo espectro sugiere que es un asteroide capturado. Rosenblatt cree que existe sin embargo una dificultad. "El espectro superficial podría ser resultado de miles de millones de años de erosión cósmica" comenta Rosenblatt. Sin una atmósfera que lo proteja podría haber sido alterado superficialmente por las partículas cargadas procedentes del Sol y que han estado impactando durante miles de millones de años, disfrazando su verdadera identidad y engañanado a los espectrómetros. ¿La solución? Aterrizar en Phobos y traer las muestras a la Tierra para estudiarlas.
Estos son exactamente los planes de Rusia que comenzarán en 2011 con el lanzamiento de la misión Phobos-Grunt (Grunt significa suelo en ruso). "No podemos conocer el origen de Phobos sin conocer la composición de la luna, y Phobos-Grunt nos va a sacar de dudas", añadió Rosenblatt.
Phobos-Grunt puede incluso conseguir importantes y cruciales datos sobre el propio Marte. Durante los últimos 4000 millones de años, los impactos de meteoritos en Marte han arrojado material en órbita. Phobos debe de haberse sumergido en estas corrientes de desechos, algunas de las cuales con rocas de cierto tamaño, como lo demuestra el mayor cráter de la luna: Stickney de 9 km de diámetro.
La mayoría de los impactos han sido mucho menores, la explicación más probable de los curiosos surcos que cruzan su superficie. Los recientes mapas elaborados por Mars Express han mostrado que estos surcos se forman desde el apex de avance del Phobos, el punto que mira siempre en la dirección del movimiento de la luna y de esta forma es un blanco natural más expuesto al el impacto de rocas.
El asunto más interesante es que la naturaleza ha esta recogiendo muestras de Marte por espacio de miles de millones de años y las ha almacenado en Phobos (uno de los lugares del sistema solar más fáciles de alcanzar). Todo lo que tenemos que hacer es llegar hasta ahí. "Phobos es una especie de Biblioteca de Alejandría marciana", dice Lee. "Las muestras del Marte primitivo pueden estar mucho mejor preservadas en Phobos que en el propio Marte", señala Lee. "Podrían contener incluso la huella química de la vida marciana", aunque Lee pone un gran énfasis en la palabra "podrían" en esta afirmación.
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