miércoles, 23 de marzo de 2011

Problemas sin solución del Big Bang. 1 El Fondo Cósmico de Microondas

La radiación del Fondo Cósmico de Microondas sería atribuible al medio intergaláctico, en lugar de ser un efecto cosmológico

La expresión "temperatura del espacio" es el título del capítulo 13 de un famoso trabajo de 1926 elaborado por el científico inglés Sir Arthur Eddington. En este trabajo Eddington calculó la temperatura mínima a la cual se enfriaría cualquier cuerpo en el universo, puesto que éste se hallaría inmerso en la radiación de lejanas fuentes de luz. Sin ningún parámetro ajustable, Eddington obtuvo una temperatura de 3 ° K (más tarde esta cifra se afinó a 2,8 ° K), que es esencialmente el mismo valor observado para el fondo de microondas. Un cálculo similar aunque menos preciso puede aplicarse para determinar la temperatura mínima del espacio intergaláctico debido a la radiación de las galaxias. Por tanto, la materia intergaláctica es similar a una "niebla", y, consecuentemente, proporciona una explicación más sencilla para la radiación de microondas, incluyendo su espectro en forma de cuerpo negro.

Esta niebla también explica la problemática relación entre las longitudes de onda infrarrojas y de radio en las radiogalaxias. La ​​cantidad de radiación emitida por las galaxias distantes cae en longitudes de onda cada vez mayores, tal y como se esperaría si las ondas más largas se dispersasen por el medio intergaláctico. Por ejemplo, la relación de brillo entre longitudes de onda infrarrojas y de radio en las radiogalaxias, varía con la distancia de una forma que implica un proceso de absorción. Básicamente, esto significaría que las longitudes de onda más largas son absorbidas más fácilmente por el material situado entre las galaxias. Pero entonces la radiación de microondas (situada entre estas dos longitudes de onda) o bien debería ser absorbida también por ese medio intergaláctico, no teniendo la posibilidad de llegar desde distancias tan grandes, o permanecería perfectamente uniforme. En lugar de esto, este efecto debería ser el producto de la radiación de microondas del medio intergaláctico. Este punto de vista no implica que las microondas viajen directamente hasta nosotros desde una distancia superior a la de todas las galaxias, y según esto, la teoría del Big Bang sería incorrecta.

En el caso del Big Bang ninguna de las predicciones de la temperatura del fondo cósmico estuvo lo suficientemente cerca como para calificarla de una confirmación de la teoría del Big Bang. De hecho, la última predicción que realizó Gamow era de 50° K. Gamow hizo este cálculo en 1961, apenas dos años antes del descubrimiento del fondo de microondas. Está claro que sin una predicción cuantitativa realista, el hipotético resplandor de la gran explosión resulta indistinguible de la temperatura natural de toda la materia fría en el espacio. Ninguna de las predicciones de la temperatura del fondo se ajusta a lo observado. Además, el Big Bang no ofrece ninguna explicación para las variaciones de intensidad con respecto a las longitudes de onda observadas en las radiogalaxias.

Continuación

Publicado en Odisea Cósmica
Menéame